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Restaurado el pebetero de la Glorieta Olímpica, el único que reavivó la llama tras unos Juegos

El Ayuntamiento de Sevilla restaura el pebetero de la Glorieta Olímpica, devolviéndole el color de la Expo 92. Es el único del mundo donde la llama olímpica se reavivó tras unos Juegos.

Carmen Delgado RuizCarmen Delgado Ruiz· · 3 min de lectura

El Ayuntamiento de Sevilla ha finalizado la restauración del pebetero de la Glorieta Olímpica, devolviéndole el color de la Expo 92. Esta pieza es la única del mundo donde la llama olímpica volvió a encenderse tras unos Juegos.

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha dado por concluida la restauración del pebetero de la Glorieta Olímpica, un símbolo de la Expo 92 que ha recuperado su esplendor original. La intervención ha reforzado la estructura y ha devuelto el tono cromático que lucía durante la Exposición Universal, según han informado fuentes municipales.

Un testigo de la historia olímpica y expositiva

El pebetero no es un elemento decorativo cualquiera. Durante la Expo 92, estuvo instalado en el Pabellón del Comité Olímpico Internacional (COI), también conocido como Pabellón Olímpico. Su verdadera singularidad radica en que es el único lugar del planeta donde la llama olímpica volvió a encenderse después de la clausura de unos Juegos Olímpicos, un hecho que le confiere un valor simbólico excepcional.

En el año 2000, con motivo de la candidatura de Sevilla para albergar los Juegos Olímpicos de 2008, el pebetero fue trasladado a su actual ubicación, la Glorieta Olímpica, frente al recinto de la Cartuja. La glorieta se inauguró el 2 de agosto de ese mismo año y desde entonces se ha convertido en un punto de referencia en la Isla de la Cartuja, muy frecuentado por sevillanos y visitantes.

El legado de la Expo 92, más vivo que nunca

Más de tres décadas después de aquella exposición que transformó la ciudad, el pebetero sigue siendo uno de los testimonios más representativos de aquel evento. La restauración forma parte de la política municipal para conservar y poner en valor el patrimonio urbano contemporáneo de Sevilla, con especial atención a los elementos que constituyen el legado material de la Expo 92.

Para los sevillanos, este pebetero no es solo una pieza histórica: es parte de la memoria colectiva de varias generaciones que vivieron aquella exposición que proyectó la imagen de Sevilla a nivel mundial. La intervención de la Gerencia de Urbanismo garantiza que este símbolo se mantenga en perfecto estado para las futuras generaciones.

Un espacio recuperado para el disfrute ciudadano

La Glorieta Olímpica, situada en la avenida de la Expo 92, es un lugar de paso obligado para quienes transitan por la Isla de la Cartuja. Con la restauración, el pebetero vuelve a lucir como el primer día, devolviendo a este rincón de la ciudad un atractivo visual que, quizás, había ido perdiendo con el paso de los años. Los vecinos de la zona ya pueden disfrutar de nuevo de una pieza única que ejemplifica la diversidad y la riqueza del patrimonio expositivo que dejó aquel acontecimiento internacional.

La actuación, que ha incluido trabajos de consolidación estructural y reposición cromática, se enmarca dentro de las iniciativas municipales para preservar los elementos singulares de la ciudad. No es la primera vez que el Ayuntamiento interviene en elementos de la Expo 92, pero sí una de las más simbólicas, dado el carácter excepcional del pebetero.

Con esta restauración, Sevilla no solo conserva un trozo de su historia reciente, sino que reafirma su vínculo con el movimiento olímpico y con aquella exposición que marcó un antes y un después en la modernización urbana y cultural de la capital andaluza. Quienes pasen por la Glorieta Olímpica a partir de ahora se encontrarán con un pebetero que, como la llama que lo inspiró, sigue brillando con fuerza.

Carmen Delgado Ruiz

Escrito por

Carmen Delgado Ruiz

Redactora

Periodismo por la Universidad de Sevilla y memoria de elefante para los plenos municipales. Sevillana de barrio, adicta al café de puchero y a las causas perdidas; desde 2016 cuenta la política, la sociedad y los sucesos de la ciudad.