El club nervionense ultima el traspaso de Akor Adams al Venezia por más de 15 millones fijos y la salida libre de Tanguy Nianzou al Lille, lo que aliviará la masa salarial y permitirá abordar los fichajes pendientes.
El Sevilla FC ha puesto en marcha una operación de limpieza en su plantilla que promete desbloquear el mercado de fichajes. En apenas 48 horas, el director deportivo José Ignacio Navarro ha encarrilado la salida de dos jugadores clave: Akor Adams y Tanguy Nianzou. El primero, rumbo al Venezia de la Serie A; el segundo, al LOSC Lille de la Ligue 1. El objetivo es claro: reducir la masa salarial y generar ingresos para afrontar las incorporaciones que el técnico reclama.
Adams, la venta estrella del verano
El delantero nigeriano Akor Adams se ha convertido en la prioridad de la dirección deportiva para hacer caja. Según fuentes del club, las conversaciones con el Venezia FC están muy avanzadas. La cantidad fija del traspaso supera los 15 millones de euros, a los que se suman variables de fácil cumplimiento que podrían elevar la operación por encima de los 20 millones. Para el Sevilla, que necesita cuadrar sus cuentas, esta inyección económica llega en el momento justo.
El atacante, de 24 años, llegó al Ramón Sánchez-Pizjuán en enero de 2025 procedente del Montpellier por unos 12 millones. Su rendimiento no ha sido el esperado, pero el mercado italiano valora su potencia y olfato de gol. La salida de Adams no solo reporta plusvalía, sino que libera un puesto en la delantera que el club espera cubrir con un refuerzo de nivel.
Nianzou se marcha libre y alivia el límite salarial
En paralelo, la operación de Tanguy Nianzou está prácticamente cerrada. El defensa central francés, que llegó en 2022 procedente del Bayern Múnich por 16 millones, se marcha al LOSC Lille a coste cero. Eso sí, el Sevilla se ahorrará algo más de 4 millones de euros en salarios, según ha podido saber este diario. Nianzou renuncia a parte de la ficha que se le adeuda, mientras el club cubre un porcentaje de su último año de contrato. Un movimiento que, aunque no deja ingresos directos, aligera la presión sobre el límite salarial impuesto por LaLiga.
Con estas dos salidas, el Sevilla libera capacidad financiera para afrontar los fichajes que tiene en el punto de mira. La dirección deportiva ya trabaja en la llegada de un mediocentro y un extremo, posiciones que el cuerpo técnico considera prioritarias.
Más salidas en el horizonte
La reestructuración de la plantilla no se detiene aquí. Joan Jordán, Federico Gattoni, Fábio Cardoso y Rafa Mir continúan entrenándose al margen mientras buscan nuevo destino. Sus contratos, especialmente los de Jordán y Mir, suponen un lastre para el club. La idea es que todos ellos encuentren acomodo antes del cierre del mercado, aunque la directiva es consciente de que no será fácil negociar sus salidas.
Además, el Sevilla sigue de cerca las posibles plusvalías de otros activos. Rubén Vargas, el extremo suizo, ha despertado un fuerte interés en la Premier League y está valorado en un mínimo de 20 millones de euros. Por su parte, Chidera Ejuke tiene ofertas de clubes belgas, mientras que Juanlu Sánchez sigue en la agenda del Atalanta, que estudia una oferta de 15 millones. El carrilero Oso, por último, sopesa una renovación con el Sevilla frente a propuestas de la Fiorentina y el Nottingham Forest.
El mercado estival del Sevilla FC está siendo, sin duda, uno de los más movidos de los últimos años. Los próximos días serán clave para cerrar las operaciones y darle a la afición las noticias que espera: fichajes de garantías y un equipo competitivo para la próxima temporada.

