El Sevilla FC ultima la venta de Akor Adams al Venezia por 16,8 millones fijos, mientras Rubén Vargas y Oso podrían reportar otros 40 millones. El objetivo es aligerar la masa salarial y desbloquear fichajes.
El Sevilla FC se encuentra en plena operación salida para sanear sus cuentas y ganar margen en el mercado de fichajes. Las negociaciones más avanzadas son las del delantero nigeriano Akor Adams, cuyo traspaso al Venezia FC de la Serie A italiana está muy cerca de cerrarse por una cifra cercana a los 16,8 millones de euros fijos, más variables. El club hispalense espera que el acuerdo se formalice antes del viaje del equipo a Cracovia para su próximo compromiso, evitando así que el jugador se desplace innecesariamente.
El atacante, que sigue entrenándose con normalidad en la ciudad deportiva Cisneros Palacios bajo las órdenes de Luis García Plaza, aguarda con paciencia la luz verde definitiva. La operación, según fuentes cercanas a la negociación, está pendiente únicamente de definir los plazos de pago, es decir, qué porcentaje se abonará al contado y cuánto se fraccionará. Este movimiento permitirá al Sevilla FC inscribir a las nuevas incorporaciones y aliviar la apretada masa salarial que lastraba la planificación estival.
Rubén Vargas, revalorizado tras el Mundial
Otra de las bazas importantes para la dirección deportiva es la del extremo suizo Rubén Vargas. Su brillante actuación en el último Mundial ha disparado su cotización en el mercado. El Sevilla FC desembolsó hace año y medio unos 2,5 millones de euros por su fichaje, y ahora espera recuperar una cantidad mucho mayor. Según las estimaciones, su traspaso podría rondar los veinte millones de euros, lo que supondría un extraordinario alivio económico y un ahorro salarial significativo. Clubes de la Premier League como el Brighton y el Aston Villa ya han mostrado interés por el jugador.
La situación de Vargas es especialmente ventajosa para el club nervionense, ya que su rendimiento en la cita mundialista lo ha colocado en el escaparate internacional. La secretaría técnica confía en que la operación se concrete en las próximas semanas, permitiendo así reinvertir parte de esos ingresos en las posiciones prioritarias que necesita el equipo.
Oso, el canterano que genera dudas
El tercer nombre propio en la lista de posibles salidas es el del canterano Oso, cuya situación contractual empieza a generar cierta tensión en los despachos de Nervión. Con solo doce meses de contrato por delante y sin un acuerdo de renovación cerrado, el Sevilla FC busca evitar que el jugador inicie la temporada sin haber firmado su ampliación. Aunque la prioridad del club es retenerlo, sus agentes ya le han buscado acomodo en otros equipos.
Oso cuenta con una cláusula de rescisión de veinte millones de euros, pero el Sevilla FC ha tasado su salida en un mínimo de quince millones. De hecho, ya ha rechazado una primera oferta del Nottingham Forest. La directiva no teme una venta a la baja, pero es consciente de que, si no se renueva, el valor del jugador podría depreciarse. La decisión final dependerá de las ofertas que lleguen y de la voluntad del futbolista.
En el escenario más optimista, la suma de las tres ventas (Akor, Vargas y Oso) podría alcanzar los sesenta millones de euros. Esta inyección económica permitiría al Sevilla FC no solo equilibrar sus cuentas, sino también afrontar con garantías los fichajes que tiene pendientes para completar la plantilla de cara a la próxima temporada. Mientras tanto, el aficionado sevillista sigue atento a los movimientos en Nervión, esperando que estas salidas se traduzcan en refuerzos de calidad para el equipo.

