El catedrático de Historia Medieval José Luis Corral defiende que Fernando III el Santo no reconquistó Sevilla porque la ciudad nunca fue castellana antes de la invasión musulmana.
El catedrático de Historia Medieval José Luis Corral ha vuelto a abrir el debate sobre el término Reconquista al aplicarlo a la toma de Sevilla y Córdoba por Fernando III el Santo. En una intervención radiofónica, el historiador y escritor de novela histórica argumentó que calificar de reconquista la expansión de los reinos cristianos sobre Al-Ándalus es un error conceptual, ya que implica recuperar un territorio que nunca perteneció a esos reinos.
Corral centró su análisis en la figura de Fernando III, rey de Castilla y León, que incorporó Córdoba en 1236 y Sevilla en 1248. "Lo que hizo Fernando III el Santo con Córdoba y con Sevilla no fue reconquistar, porque Córdoba y Sevilla nunca habían sido unas ciudades castellanas", afirmó. El medievalista recordó que cuando los musulmanes ocuparon estas ciudades a principios del siglo VIII, el reino de Castilla ni siquiera existía.
Para el catedrático, la expresión más precisa para describir aquellos hechos es "conquista de suelo musulmán por parte de monarcas cristianos". Esta interpretación, según explicó, evita proyectar sobre la Edad Media conceptos nacionales que surgieron siglos después y que distorsionan la realidad política de cada época.
El historiador también recurrió al ejemplo de Zaragoza para reforzar su tesis. La ciudad, que formó parte del reino visigodo antes de la llegada musulmana, fue conquistada por Alfonso I el Batallador en 1118. Sin embargo, Corral rechazó que aquella campaña pueda definirse como una reconquista aragonesa. "Los aragoneses de Alfonso I el Batallador no reconquistaron Zaragoza, porque nunca habían perdido Zaragoza. Zaragoza fue una ciudad visigoda que conquistaron los musulmanes. Lo que hicieron los aragoneses fue conquistar Zaragoza", añadió.
El debate sobre el término Reconquista no es nuevo entre los especialistas. Mientras algunos historiadores lo mantienen como una etiqueta útil para explicar un proceso prolongado durante siglos, otros consideran que simplifica en exceso una realidad marcada por alianzas, guerras, pactos y cambios de fronteras entre poderes cristianos y musulmanes.
Las declaraciones de Corral vuelven a situar en primer plano la importancia del lenguaje histórico. Para el catedrático, utilizar términos precisos no supone negar los hechos militares ni la expansión de los reinos cristianos, sino describirlos sin atribuirles una continuidad política que, según sostiene, no existía.
En el contexto sevillano, la reflexión invita a revisar cómo se explica la conquista de la ciudad en 1248 en los libros de texto y en el discurso público. La figura de Fernando III, canonizado por la Iglesia católica, sigue siendo un referente histórico en la ciudad, que le dedicó la catedral y numerosas calles. Sin embargo, la propuesta de Corral plantea si su gesta debe ser narrada como una reconquista o como una conquista dentro de la expansión territorial de la Corona de Castilla.
El historiador, reconocido por sus novelas históricas como "El salón dorado" o "La prisionera de Roma", lleva años defendiendo esta postura en foros académicos y divulgativos. Su intervención más reciente ha reavivado el debate en redes sociales y entre aficionados a la historia, que se dividen entre quienes defienden el uso tradicional del término y quienes abogan por una revisión crítica.
Para los lectores interesados en profundizar en esta cuestión, Corral recomienda acudir a fuentes primarias y a estudios académicos que aborden la complejidad de las relaciones entre cristianos y musulmanes en la península ibérica, evitando visiones teleológicas que miren el pasado con ojos del presente.

