El PP y Vox han suspendido la comisión de seguimiento del pacto de gobierno en el Ayuntamiento de Sevilla tras la aprobación de la licencia para construir una mezquita en Polígono Sur. El alcalde José Luis Sanz defiende la legalidad del proyecto, mientras Vox anuncia medidas judiciales.
La polémica por la construcción de una mezquita en el Polígono Sur de Sevilla ha provocado la congelación del pacto de gobierno entre el PP y Vox en el Ayuntamiento de la capital hispalense. El portavoz municipal de Vox, Gonzalo García de Polavieja, anunció este martes la suspensión de la comisión de seguimiento del acuerdo presupuestario, prevista para el miércoles, y advirtió de que "es casi imposible que el pacto siga adelante".
El origen del conflicto es la licencia de obras otorgada por la Gerencia de Urbanismo (GMU) a la Fundación Mezquita de Sevilla para levantar un centro cultural con mezquita en un solar junto a la barriada de la Oliva. La comisión ejecutiva de la GMU dio el visto bueno al proyecto este martes, pese a la oposición frontal de Vox, que considera que el templo musulmán supondrá una "islamización" de una zona necesitada de transformación social.
El alcalde, José Luis Sanz, defendió la decisión con firmeza: "Ni le voy a pedir al delegado de Urbanismo que prevarique, ni al gerente, ni yo voy a prevaricar. La ideología no está por encima de la legalidad". Sanz mostró un ejemplar de la Constitución Española para recordar que la libertad de culto está amparada por la Carta Magna. "¿Qué es lo que se cuestiona, la religión o la raza?", se preguntó el regidor, reprochando a Vox no haber presentado el informe jurídico con el que cuestiona el proyecto.
El portavoz de Vox, García de Polavieja, acusó al equipo de Sanz de "romper el clima de confianza" y anunció que su partido interpondrá un recurso de alzada contra la aprobación de la licencia, acompañado de una solicitud de medidas cautelares para impedir el inicio de las obras. Además, el líder nacional de Vox, Santiago Abascal, se ha sumado a las advertencias sobre la judicialización del asunto.
El pacto presupuestario entre PP y Vox ha sido clave para aprobar las cuentas municipales de los dos últimos ejercicios. Sanz subrayó que el acuerdo se ha cumplido "a rajatabla" y que ninguna de sus cláusulas alude a "consensuar licencias de obra" ni menciona la construcción de mezquitas. "Sería el primer acuerdo político de la historia de nuestra democracia que se rompiera por una licencia de obra o por cumplir la ley", ironizó el alcalde.
El asunto ha trascendido el ámbito local y ha llegado a la política nacional, con el PP defendiendo la legalidad urbanística del proyecto y Vox alertando de sus consecuencias sociales. De momento, las relaciones entre ambos partidos en el Ayuntamiento de Sevilla están en "stand by", a la espera de que la justicia se pronuncie sobre el recurso de Vox. La comisión de seguimiento presupuestario ha quedado suspendida sine die.
Para los vecinos de Polígono Sur, la controversia añade incertidumbre a un barrio que espera proyectos de transformación social. La mezquita, promovida por una fundación privada, cuenta con todos los informes técnicos y jurídicos favorables, según el gobierno local. Vox, por su parte, insiste en que la legalidad es dudosa y que el templo alterará la identidad de la zona.
El pulso entre los socios de gobierno se produce a menos de un año de las elecciones municipales, lo que eleva la tensión política en la capital sevillana. Mientras tanto, el Ayuntamiento continúa su actividad ordinaria, pero la sombra de la ruptura del pacto presupuestario planea sobre el consistorio.

