El central francés Tanguy Nianzou pone fin a cuatro temporadas en el Sevilla FC tras ser traspasado al Lille a coste cero. El club asume una pérdida millonaria en una de las operaciones más negras de su historia.
El Sevilla FC ha dado por cerrada la etapa de Tanguy Nianzou, que se marcha al Lille sin dejar un solo euro en las arcas de Nervión. El central francés, fichado en 2022 por 16 millones de euros como el heredero de Jules Koundé, abandona el club tras cuatro temporadas marcadas por las lesiones y el bajo rendimiento.
Un traspaso a coste cero que alivia las cuentas
La operación se ha cerrado como un traspaso a coste cero, por lo que los nervionenses deberán asumir los 3,2 millones de euros que restaban por amortizar de su fichaje. Sin embargo, se libera de buena parte de los nueve millones de euros brutos que aún debía abonar a Nianzou por la última temporada de su contrato. El defensa renuncia a una parte de ese salario, el Lille asume otra mediante su nuevo contrato y el Sevilla únicamente afrontará una cantidad inferior a la mitad de lo que le correspondía inicialmente.
En total, la inversión realizada por el club supera los 50 millones de euros entre salarios y amortización, una cifra que convierte a Nianzou en el fichaje más caro de la historia sevillista en términos de coste total. Para el aficionado, este adiós supone un alivio económico, pero también la constatación de una apuesta fallida que condicionó el mercado de fichajes durante varias temporadas.
El heredero de Koundé que nunca llegó a serlo
La llegada de Nianzou al Ramón Sánchez-Pizjuán no fue una incorporación cualquiera. El verano de 2022 estuvo marcado por la venta de Jules Koundé al FC Barcelona. El francés había dejado una huella imborrable en Nervión tras convertirse en uno de los mejores centrales de LaLiga y en la venta más cara en la historia del club.
La dirección deportiva, encabezada entonces por Monchi, entendió que Nianzou reunía las condiciones necesarias para seguir ese mismo camino. Ambos, a su llegada, compartían juventud, una enorme capacidad física, velocidad, buena salida de balón y un margen de crecimiento que invitaba al optimismo. Además, el hecho de haber pertenecido al Bayern de Múnich y haberse formado en el PSG reforzaba la sensación de que el Sevilla volvía a adelantarse al mercado con un talento destinado a explotar.
El club desembolsó alrededor de 16 millones de euros por su fichaje, reservando además el Bayern un porcentaje de una futura venta. La apuesta era clara: desarrollar al jugador durante varias temporadas y repetir una operación similar a la realizada con Koundé. Nada de eso ocurrió.
Las lesiones: 580 días de baja en cuatro temporadas
Si hubo un enemigo constante durante la estancia de Nianzou en Sevilla fue su propio físico. Desde su llegada, las lesiones musculares comenzaron a sucederse sin apenas darle continuidad competitiva. Lo que inicialmente parecían problemas puntuales terminó convirtiéndose en una constante campaña tras campaña.
En total, el central acumuló 580 días de baja por diferentes dolencias, lo que le impidió disputar más de 40 partidos en cuatro años. Su rendimiento sobre el césped, cuando pudo jugar, nunca alcanzó el nivel esperado, y su presencia en el once titular fue más la excepción que la regla.
Para el sevillista, este adiós deja un sabor agridulce: la sensación de que el club invirtió mucho en un jugador que apenas pudo demostrar su valía. Con su marcha, el Sevilla libera espacio salarial y cierra un capítulo que, sin duda, servirá de lección para futuras operaciones de alto riesgo.

