La banda británica liderada por Jay Kay ofreció este sábado en la Plaza de España de Sevilla el único concierto de su gira en nuestro país, con un espectáculo que combinó clásicos y un emotivo recuerdo a las víctimas del incendio de Almería.
La Plaza de España de Sevilla se convirtió en una pista de baile gigante la noche del sábado. Jamiroquai, la banda liderada por el carismático Jay Kay, ofreció el único concierto de su gira en España en este emblemático enclave, y lo hizo con un espectáculo que duró cerca de dos horas y que dejó al público entregado desde el primer acorde.
Un arranque con sabor a clásico
El grupo saltó al escenario pasadas las diez de la noche, con un ligero retraso que provocó algún que otro silbido entre los asistentes. Pero la espera mereció la pena. Nada más sonar el sintetizador de “Don’t Give Hate”, la impaciencia se transformó en euforia. Jay Kay, con su inconfundible sombrero y gafas de sol, saludó al público con un “Sevilla, ¿cómo están?” en un español con acento británico que arrancó los primeros aplausos de la noche.
El segundo tema, “Little L”, tuvo un percance técnico que obligó al grupo a detenerse y retomar la canción desde el principio. Lejos de molestarse, los asistentes corearon el doblete como si de un regalo se tratara, disfrutando de los punteos de Rob Harris y los teclados de Matt Johnson.
Un recuerdo a Almería y un calor extremo
En mitad del concierto, Kay quiso tener un gesto con los afectados por el incendio de Los Gallardos (Almería), donde trece personas perdieron la vida hace justo una semana. “Es una gran parte de mi corazón”, afirmó el cantante, que ha grabado varios videoclips en esa provincia. El público respondió con un respetuoso silencio y un aplauso cálido.
El calor fue otro de los protagonistas de la noche. El propio Jay Kay bromeó con las temperaturas sevillanas, preguntando al público “cómo podían vivir así”. A pesar del bochorno, la banda se mostró en plena forma, derrochando energía en cada tema.
De ‘Space Cowboy’ a ‘Virtual Insanity’: el tramo final
El repertorio recorrió los grandes éxitos de la discografía de Jamiroquai, desde “Space Cowboy” hasta “Canned Heat”, pasando por “Alright”, “Light Years” o “Travelling”. Pero el clímax llegó en la recta final, cuando Kay se colocó un sombrero con luces LED y lanzó los himnos más coreados: “Cosmic Girl”, “Love Foolosophy” y, por supuesto, “Virtual Insanity”. La Plaza de España vibró al unísono, con miles de voces cantando a pleno pulmón.
Para muchos asistentes, fue un viaje en el tiempo de tres décadas, cuando Jamiroquai irrumpió en la escena musical con su fusión de funk, acid jazz y soul. El marco incomparable de la Plaza de España, que ya ha acogido a artistas como Maroon 5 o Juan Luis Guerra, volvió a demostrar su idoneidad para grandes eventos musicales.
El concierto terminó pasada la medianoche, con el público pidiendo a gritos un bis que no llegó. Pero nadie se fue con mal sabor de boca. Jamiroquai cumplió con creces, y Sevilla fue testigo de una noche que quedará grabada en la memoria de los afortunados que la vivieron.

