La Guardia Civil ha detenido al cabecilla de una organización que captaba a inmigrantes irregulares, los hacinaba en una nave y les cobraba por dormir, mientras estafaba a propietarios agrícolas de Sevilla y Huelva.
El responsable de la red, que operaba desde El Real de la Jara, fue arrestado por la Guardia Civil en el marco de la operación BAETIS CISTUS. Junto a él, otras tres personas han sido investigadas como colaboradores necesarios en tareas de supervisión y transporte de los trabajadores.
Captación de víctimas en situación irregular
Según las investigaciones, el detenido captaba a personas extranjeras sin papeles aprovechándose de su necesidad económica. Las víctimas eran trasladadas a una nave industrial en El Real de la Jara, donde llegaron a hacinarse hasta 18 personas en condiciones insalubres, sin baños ni duchas.
Los trabajadores, en su mayoría de origen subsahariano, eran contratados verbalmente para faenas agrícolas. Los primeros días el empresario les pagaba para ganarse su confianza, pero después dejaba de abonarles los salarios y comenzaba a cobrarles por la pernoctación y el transporte al campo, generándoles una deuda creciente.
“Cuando reclamaban lo adeudado, el detenido respondía con amenazas de muerte mediante mensajes telefónicos, esgrimiendo armas blancas e intimidándoles con perros peligrosos”, señalan fuentes de la investigación.
Estafa a propietarios agrícolas de Sevilla y Huelva
Paralelamente, la Guardia Civil constató que el mismo individuo ofrecía a agricultores de la comarca la recolección de sus cosechas a cambio de supuestos beneficios. Una vez obtenido el producto, lo vendía directamente en almazaras de Badajoz y Huelva, cobrando altas cantidades que nunca entregaba a los dueños de las fincas.
Los perjuicios económicos, según el instituto armado, son elevados, tanto por la apropiación indebida de material agrícola como por el fraude a los propietarios. La operación se enmarca en los servicios preventivos contra delitos en el ámbito agrícola y laboral en la provincia de Sevilla.
Un problema estructural en el campo sevillano
Este caso pone de relieve una lacra recurrente en el sector agrícola de la provincia: la explotación de temporeros irregulares. Organizaciones como Sevilla Acoge llevan años denunciando estas prácticas, que se agravan en campañas como la aceituna o la fresa. La falta de controles efectivos y la precariedad laboral facilitan que redes como esta operen con impunidad.
Para el agricultor sevillano, esta estafa supone un golpe doble: pierde la cosecha y, además, ve cómo su trabajo es explotado por intermediarios sin escrúpulos. La Guardia Civil recomienda a los propietarios contratar siempre a través de canales oficiales y desconfiar de ofertas demasiado ventajosas.
El detenido ha pasado a disposición judicial y se le imputan delitos de trata de seres humanos, explotación laboral, estafa continuada, amenazas y apropiación indebida. La investigación continúa abierta para localizar a posibles más víctimas y determinar el alcance total de la red.
¿Qué delitos se imputan al detenido?
Trata de seres humanos con fines de explotación laboral, estafa continuada, amenazas y apropiación indebida.
¿Dónde se encontraba la nave donde hacinaban a los trabajadores?
En la localidad de El Real de la Jara, en la provincia de Sevilla.

