viernes, 17 de julio de 2026Sevilla 38°/ 22°

diariosevillano

Última hora

Cañada Rosal se moviliza para que su párroco de 89 años siga en activo

Vecinos de Cañada Rosal entregan un escrito en el Arzobispado para que el párroco Fernando Flores, con 89 años y 60 de servicio, no pase a emérito.

Carmen Delgado RuizCarmen Delgado Ruiz· · 3 min de lectura

Vecinos de Cañada Rosal han presentado un escrito en el Arzobispado para que Fernando Flores, párroco del pueblo desde 1964, pueda seguir ejerciendo a sus 89 años y no sea jubilado como emérito.

Una treintena de entidades de Cañada Rosal han firmado un documento para defender la continuidad de Fernando Flores, el sacerdote que lleva más de seis décadas al frente de la parroquia local. El escrito fue entregado este viernes en el Arzobispado de Sevilla, donde los portavoces de la comisión vecinal solicitaron una reunión con el arzobispo para exponer sus argumentos.

José Antonio Fílter, portavoz de la comisión, explicó que la iniciativa busca recoger "el sentir del pueblo" ante la decisión de que Flores pase a ser emérito al cumplir 90 años. "Es más que un cura, es un hombre querido por todo el pueblo y merece seguir trabajando", afirmó Fílter, quien subrayó que el sacerdote "tiene que seguir hasta que él lo decida porque no pueda o hasta que Dios quiera".

Más de 60 años de servicio en Cañada Rosal

Fernando Flores llegó a Cañada Rosal en 1964 y desde entonces ha sido el párroco titular de la feligresía. Los vecinos destacan su "trayectoria inigualable de entrega y servicio" y aseguran que "ha consagrado su vida sacerdotal al bienestar espiritual, moral y social" del municipio. El documento presentado al Arzobispado subraya que el sacerdote "se encuentra en condiciones y suficientes capacidades para el ejercicio de sus funciones ministeriales", desarrollando su labor "con la misma lucidez, entusiasmo y eficacia que lo han caracterizado siempre".

La movilización vecinal refleja el arraigo de Flores en la localidad, donde oficia misas, bodas y bautizos desde hace generaciones. Para muchos habitantes, el párroco es una figura central en la vida comunitaria, más allá de lo religioso. "Es el cura de toda la vida, el que ha estado en los momentos buenos y malos", comentó una vecina que prefirió no dar su nombre.

Malestar por la forma del cese

El escrito también expresa malestar por "la forma en que se ha llevado a cabo el cese de don Fernando Flores Pistón como párroco titular". Los firmantes consideran que "no concurren causas legítimas de incapacidad ni cese voluntario que justifiquen su pase a emérito" y advierten del impacto social y espiritual que podría tener su salida. "Una alteración de sus funciones quiebra de manera innecesaria la estabilidad espiritual de la comunidad y la identidad de una feligresía que se ha construido a su lado", sostiene el documento.

La comisión ya ha anunciado que las acciones de apoyo continuarán con nuevas iniciativas en los próximos días. De momento, la reunión con el arzobispo no pudo celebrarse porque se encontraba en Madrid por motivos laborales, pero los vecinos confían en poder trasladarle personalmente sus argumentos. Mientras tanto, en Cañada Rosal, el clamor por su párroco no cesa: "Es un hombre que ha dado su vida por el pueblo, y ahora el pueblo se la devuelve", sentenció Fílter.

Carmen Delgado Ruiz

Escrito por

Carmen Delgado Ruiz

Redactora

Periodismo por la Universidad de Sevilla y memoria de elefante para los plenos municipales. Sevillana de barrio, adicta al café de puchero y a las causas perdidas; desde 2016 cuenta la política, la sociedad y los sucesos de la ciudad.