Monseñor José Ángel Saiz Meneses ha presidido el solemne pontifical por el XXV aniversario del traslado de la Hermandad de la Borriquita a la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, en Los Palacios y Villafranca.
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha presidido este viernes el solemne pontifical con motivo del XXV aniversario del traslado de la Hermandad de la Borriquita a la Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, en Los Palacios y Villafranca. La efeméride congregó a numerosos fieles y devotos en un acto que combinó recuerdo y proyección de futuro.
Un cuarto de siglo de presencia en la capilla
“Veinticinco años no son solamente una fecha para recordar; son una ocasión para dar gracias, para mirar el camino recorrido con humildad y para renovar la fidelidad al Señor”, destacó el arzobispo al inicio de su homilía. La hermandad, conocida popularmente como la Borriquita, se trasladó a la capilla palaciega en 2001, y desde entonces ha mantenido una intensa vida cofrade y evangelizadora.
En su intervención, Saiz Meneses recordó que la fecha coincide con la festividad de santo Tomás Apóstol. “Tomás no se conforma con una noticia recibida de lejos. Quiere encontrarse personalmente con el Señor”, explicó, vinculando la figura del apóstol con la experiencia de fe de la hermandad.
“También una hermandad, a lo largo de veinticinco años, pasa por momentos de entusiasmo y por momentos de cansancio; por etapas de crecimiento y por dificultades; por alegrías compartidas y por pruebas que purifican”.
Llamada a mirar al futuro
El arzobispo advirtió contra el riesgo de quedarse anclado en la nostalgia. “Sería pobre celebrar veinticinco años mirando solo al pasado”, afirmó. Y lanzó varias preguntas a los asistentes: ¿Qué hermandad queremos ser en los próximos veinticinco años? ¿Una hermandad cerrada en sí misma, o abierta a la parroquia, al pueblo, a los pobres, a los jóvenes, a las familias?
Para los vecinos de Los Palacios y Villafranca, la Borriquita es una seña de identidad. Cada Domingo de Ramos, la hermandad procesiona por las calles del municipio, y su capilla es punto de encuentro para la comunidad. El aniversario ha servido para reforzar ese vínculo con la localidad.
Saiz Meneses subrayó que “la fe se conserva, madura y fortalece en la Iglesia. Quien se separa de la comunidad acaba debilitándose”. Una reflexión que cobra especial sentido en una hermandad que ha sabido mantenerse activa durante un cuarto de siglo.
Del libro de firmas a la galería fotográfica
Al término de la misa, el arzobispo firmó el libro protocolario de la hermandad y felicitó a la junta de gobierno por la organización del evento. La corporación ha habilitado una galería fotográfica para que los fieles puedan revivir los momentos más destacados de la celebración.
La efeméride no solo mira al pasado: la hermandad ha anunciado que prepara nuevas actividades para los próximos meses, con el objetivo de implicar a los más jóvenes. “Que cada joven pueda descubrir que la fe no es una carga, sino una luz”, deseó el arzobispo durante su homilía.
Para quienes no pudieron asistir, la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles permanece abierta en horario de culto, y la hermandad anima a visitarla para conocer de cerca su patrimonio y su labor social.
