El grupo municipal de Vox en Sevilla ha anunciado que recurrirá a la vía judicial si la Gerencia de Urbanismo da luz verde al proyecto del Centro Cultural Islámico el próximo martes. Además, advierte con romper el acuerdo presupuestario con el PP.
El pulso político en el Ayuntamiento de Sevilla por la construcción del Centro Cultural Islámico, que incluye una mezquita en el Polígono Sur, ha alcanzado un nuevo punto de tensión. Vox ha amenazado este viernes con llevar el caso a los tribunales y con romper el pacto que permitió la aprobación de los Presupuestos de 2026 si el gobierno local de José Luis Sanz da el visto bueno al proyecto.
La formación que dirige Santiago Abascal en la ciudad ha comparecido ante los medios para anunciar su rechazo frontal a la iniciativa, después de que se conociera que la Gerencia de Urbanismo tiene previsto aprobar la licencia de obras el próximo martes durante la Comisión Ejecutiva. Los representantes de Vox consideran que el proyecto no cumple con los requisitos urbanísticos y que su aprobación sería un error que justifica medidas drásticas.
“No vamos a permitir que se construya una mezquita en esas condiciones. Si el martes se da la licencia, acudiremos a los tribunales y romperemos el pacto de presupuestos”, han señalado fuentes del grupo municipal. El acuerdo entre PP y Vox fue clave para sacar adelante las cuentas municipales de este año, y su ruptura dejaría al gobierno local en minoría.
El proyecto del Centro Cultural Islámico lleva años sobre la mesa y ha generado un intenso debate político y social en Sevilla. La ubicación elegida, el Polígono Sur, es una zona con alta densidad de población y carencias de equipamientos, pero también con una fuerte identidad vecinal. Los impulsores del centro defienden que será un espacio de encuentro y diálogo intercultural, mientras que sus detractores alertan de posibles problemas de integración y de impacto urbanístico.
El equipo de gobierno del PP, por su parte, mantiene que el proyecto cumple con la normativa vigente y que la licencia se concederá si los informes técnicos son favorables. “La decisión se tomará con criterios exclusivamente técnicos y jurídicos, no políticos”, han reiterado desde el Ayuntamiento. No obstante, la amenaza de Vox abre un escenario de incertidumbre que podría complicar la gobernabilidad del consistorio.
La Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo se reúne el martes y, según el orden del día, incluye la concesión de la licencia para el Centro Cultural Islámico. Si se aprueba, Vox tendría un plazo de dos meses para presentar un recurso contencioso-administrativo, aunque la formación ya ha avanzado que actuaría de inmediato. Además, la ruptura del pacto presupuestario implicaría que el PP tendría que negociar con otros grupos para aprobar cualquier modificación de las cuentas o nuevos gastos.
Este conflicto se suma a otros desencuentros entre los dos socios de gobierno, que han mantenido una relación tensa desde el inicio de la legislatura. La construcción de la mezquita se ha convertido en un símbolo de las diferencias ideológicas entre ambos partidos, y su resolución marcará el devenir político del Ayuntamiento en los próximos meses.
Por ahora, el gobierno local no ha hecho declaraciones oficiales tras el anuncio de Vox, pero fuentes municipales consultadas confían en que la licencia se conceda con todas las garantías legales. Mientras, los vecinos del Polígono Sur siguen atentos a una decisión que afectará directamente a su barrio. El proyecto incluye una sala de oración, aulas, biblioteca y zonas verdes, y sus promotores aseguran que generará empleo y actividad cultural.
El próximo martes será una fecha clave para el futuro del centro y para la estabilidad del gobierno municipal. La decisión de Urbanismo determinará si Vox cumple sus amenazas o si, por el contrario, se abre una vía de diálogo para evitar el choque institucional.

