La Fundación Mezquita de Sevilla agradece la concesión de la licencia de obras para el Centro Cultural Islámico en el Polígono Sur. La entidad defiende que el procedimiento ha primado la ley sobre las ideologías, en respuesta a la oposición de Vox.
La Fundación Mezquita de Sevilla ha mostrado su satisfacción tras la concesión de la licencia de obras para construir el Centro Cultural Islámico en el Polígono Sur. En un comunicado difundido este martes, la entidad ha agradecido a las instituciones que el proceso haya llegado a buen puerto y ha subrayado que durante la tramitación se ha hecho prevalecer la ley frente a las ideologías.
El pronunciamiento de la Fundación llega después de que el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo diera luz verde al permiso. Los informes municipales concluyeron que el proyecto se ajusta al planeamiento urbanístico y que no existen razones para abrir el proceso adicional de participación ciudadana que había reclamado Vox, socio del PP en el gobierno local.
La licencia había quedado aplazada el pasado 10 de julio para estudiar las objeciones planteadas por la formación de ultraderecha. Finalmente, el equipo de gobierno ha desestimado las alegaciones y ha autorizado el inicio de las obras, un paso que la Fundación considera clave para el desarrollo del proyecto.
La organización ha señalado que la resolución confirma que Sevilla se encuentra dentro de un marco jurídico sólido. No obstante, ha recordado que la autorización municipal supone únicamente un paso más en un proyecto al que todavía le queda buena parte por recorrer. La Fundación ha asegurado que continuará trabajando con toda la ilusión y la templanza que exige esta responsabilidad.
Buena parte del comunicado está dedicada a los residentes del Polígono Sur, donde Vox ha centrado su campaña contra la mezquita. La Fundación ha expresado su más sincero compromiso con el desarrollo del barrio y con la convivencia armoniosa, y ha asegurado a los vecinos que sus puertas permanecerán siempre abiertas.
La entidad ha reiterado su disposición a dialogar con el conjunto de los sevillanos y con sus representantes políticos, independientemente del signo, para explicar tanto la actividad de la Fundación como las características del proyecto. También ha agradecido las muestras de apoyo recibidas durante las últimas semanas, tanto públicas como privadas.
Las palabras de los promotores responden directamente al frente abierto por Vox, que desde comienzos de julio viene exigiendo la paralización del expediente y una consulta entre los residentes. La formación sostiene que el Polígono Sur necesita prioritariamente inversiones en seguridad, limpieza, empleo, vivienda, educación y servicios públicos, y ha presentado el proyecto como parte de un supuesto proceso de islamización de los barrios.
Vox ha llevado esta ofensiva política a la calle mediante una campaña de recogida de firmas y movilizaciones contra la construcción del centro. Frente a estas críticas, la Fundación insiste ahora en su voluntad de integrarse en el barrio y participar en su desarrollo, tratando de desactivar la imagen de un proyecto ajeno a las necesidades de la zona.
El alcalde, José Luis Sanz, ha defendido que la concesión de una licencia urbanística es un acto reglado y no una decisión política. Sanz ha rechazado bloquear un expediente que cuenta con informes favorables, lo que ha generado tensiones con su socio de gobierno. La brecha entre PP y Vox en el Ayuntamiento se ha hecho evidente en este asunto, que ha trascendido el ámbito local.
El Centro Cultural Islámico, diseñado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, incluirá un minarete y espacios para la oración, la formación y el encuentro intercultural. El proyecto ha sido promovido por la Fundación Mezquita de Sevilla, que lleva años trabajando para dotar a la ciudad de un espacio representativo para la comunidad musulmana.
La concesión de la licencia supone un hito en la tramitación del centro, pero aún quedan pasos administrativos y constructivos por delante. La Fundación confía en que las obras puedan comenzar en los próximos meses, una vez que se formalicen todos los trámites. Mientras tanto, el debate político y social en torno al proyecto continúa abierto.

