El Sevilla FC tiene muy avanzada la llegada del lateral izquierdo Julio Díaz, del Atlético de Madrid, mientras la dirección deportiva sondea a los delanteros Fede Viñas y David Romero para reforzar el ataque.
El Sevilla FC ha entrado en una fase decisiva del mercado de fichajes. Tras varias semanas centrado en equilibrar las cuentas y completar los primeros movimientos del verano, la dirección deportiva que lidera José Ignacio Navarro ha comenzado a acelerar las gestiones para reforzar una plantilla que todavía necesita incorporaciones en varias posiciones. Las primeras llegadas a coste cero, la continuidad de algunos futbolistas y las recientes salidas han permitido abrir un escenario distinto en Nervión, donde ahora el foco está puesto en completar el ataque antes del inicio de LaLiga.
La planificación arrancó con las incorporaciones de Guridi, Juan Iglesias y Sangante, tres futbolistas que llegaron sin coste de traspaso para ampliar las alternativas de Luis García Plaza. Posteriormente, el director deportivo consiguió asegurar la continuidad de Odysseas, una operación bien valorada internamente al mantener estabilidad en la portería. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó con dos operaciones de salida que alivian considerablemente la situación económica del club.
El traspaso de Tanguy Nianzou al Lille permitió liberar una de las fichas más elevadas de la plantilla, mientras que la venta de Akor Adams al Venezia generó una importante inyección económica. Ambas operaciones han concedido al Sevilla un margen mayor para acudir al mercado con más capacidad de maniobra, especialmente en una demarcación considerada prioritaria como la del delantero centro.
En ese contexto han aparecido dos nombres que la dirección deportiva analiza en los últimos días. Uno de ellos es el internacional uruguayo Fede Viñas. El atacante regresa al Club León tras su cesión en el Real Oviedo, donde firmó nueve goles en 29 encuentros, y figura entre los futbolistas con opciones de abandonar el conjunto mexicano este verano. Según el periodista César Luis Merlo, el Sevilla sigue su situación, aunque parte con una evidente desventaja económica frente a clubes como Toluca, Spartak de Moscú o el Wrexham, al hablarse de cifras que superan los diez millones de euros.
La otra alternativa ofensiva que ha irrumpido en la agenda nervionense es la del argentino David Romero. El delantero de Tigre, de 23 años, atraviesa el mejor momento de su carrera tras marcar once goles en diecinueve partidos durante la presente temporada, repartidos entre el Torneo Apertura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. Su progresión ha despertado el interés de varios clubes europeos, entre ellos el Parma y el propio Sevilla, mientras Boca Juniors también intenta convencer al futbolista para que continúe en Argentina. El salto al fútbol europeo sería un factor que podría favorecer las aspiraciones sevillistas si finalmente se formalizan las negociaciones.
Consultado el club nervionense, reconoce que ambos delanteros forman parte del grupo de futbolistas que están siendo evaluados, aunque sin confirmar que existan movimientos relevantes por ellos. La dirección deportiva continúa estudiando diferentes perfiles, con el deseo de que Luis García Plaza disponga de un nuevo ariete.
Mientras tanto, una incorporación sí se encuentra prácticamente encarrilada. El Sevilla tiene muy avanzada la llegada de Julio Díaz, una de las promesas del Atlético de Madrid. El internacional sub 20 aterrizará en las próximas horas en la capital hispalense después de que las negociaciones entre ambos clubes alcanzaran un entendimiento para el traspaso del 50 % de sus derechos. La operación, según Marca, está valorada en torno a 1,5 millones de euros entre cantidades fijas y variables. El lateral izquierdo ya recibió permiso del Atlético para no ejercitarse con normalidad y evitar cualquier contratiempo físico que pudiera poner en riesgo el acuerdo.
Con varias semanas de mercado todavía por delante, el Sevilla entra en un periodo decisivo de su planificación. La prioridad continúa siendo reforzar la delantera, aunque las recientes operaciones permiten afrontar las próximas negociaciones con una capacidad de actuación mayor que la existente al inicio del verano.

