La EPA del segundo trimestre de 2026 sitúa la tasa de paro en Sevilla en el 13%, con 127.200 desempleados. Pese a la mejora interanual, sindicatos alertan de la precariedad y la brecha de género.
Los sindicatos CCOO y UGT en Sevilla han puesto el foco en la precarización y la desigualdad de género como sombras de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026, que reflejan una tasa de paro del 13% en la provincia, con 127.200 personas desempleadas. Aunque la comparativa interanual muestra una reducción de 5.100 parados respecto al mismo periodo de 2025, el incremento de 10.600 desempleados respecto al trimestre anterior ha encendido las alarmas sindicales.
Para CCOO, la brecha de género y la precariedad laboral "ensombrecen" la evolución del empleo. El secretario de Empleo de CCOO de Sevilla, Jorge Carlos Lebrón, ha señalado que la reforma laboral ha funcionado, pero la desigualdad "continúa castigando a los sectores más vulnerables". En concreto, ha alertado de que la tasa de paro entre jóvenes y mujeres alcanza el 14,5%, muy por encima de la media provincial.
Lebrón también ha criticado el discurso empresarial sobre el absentismo laboral. "Más del 80% del mal llamado 'absentismo' son bajas médicas firmadas por un facultativo", ha afirmado, subrayando que "esto no es fraude, es simplemente la salud de jóvenes y familias quebrada por ritmos inasumibles". El dirigente sindical ha reivindicado la necesidad de priorizar la salud y la dignidad de los trabajadores sobre los intereses privados, recordando que la incapacidad temporal es "el derecho a curarse, no una excusa".
Desde UGT, la valoración es igualmente crítica. El sindicato considera que las cifras "rompen abruptamente" la tendencia positiva del inicio del año, y atribuyen el cambio de rumbo a la dependencia de un modelo productivo "excesivamente estacional". El análisis por sectores revela que el sector servicios, pese a reducir el paro en 6.900 personas (-13,8%) respecto al trimestre anterior, sigue concentrando 43.200 desempleados, lo que demuestra que "la reactivación estacional del turismo no genera empleo estable, sino contratos volátiles".
Uno de los datos más preocupantes para UGT es el aumento del desempleo entre quienes buscan su primer empleo, que crece un 22,1% hasta las 10.900 personas, acumulando un total de 60.200 afectados. "La situación más dramática la vive el colectivo que busca su primer empleo", señalan desde el sindicato. La construcción lidera la destrucción de empleo en términos porcentuales, con un incremento del 180,8% en el número de parados, que se sitúan en 7.300 personas. La agricultura suma 1.500 parados (+12,6%) hasta los 13.400, y la industria añade 300 desempleados (+10,71%) para un total de 3.100.
La Confederación Empresarial de Sevilla (CES) ha ofrecido una visión más matizada. En un comunicado, la patronal reconoce una evolución "con claroscuros". Por un lado, el aumento del paro trimestral coincide con el fin de la campaña de primavera, pero preocupa especialmente la destrucción de 10.400 puestos de trabajo en industria y construcción, sectores estratégicos con "efecto tractor" sobre la economía sevillana. "Es imprescindible impulsar la inversión productiva, agilizar la ejecución de proyectos empresariales y acelerar las inversiones en infraestructuras", señalan desde la CES.
Pese a todo, la comparativa interanual ofrece un dato positivo: Sevilla registra 5.100 parados menos que en el segundo trimestre de 2025, al pasar de 132.300 a 127.200 desempleados. Esta mejora, según la CES, se produce en un contexto de mayor población activa, lo que demuestra la capacidad del mercado laboral sevillano para incorporar a más personas. La patronal insiste en la necesidad de "crear un entorno que aporte seguridad jurídica, favorezca la inversión y mejore la competitividad de nuestras empresas".
Los sindicatos, por su parte, reclaman políticas que aborden la precariedad y la brecha de género. Mientras CCOO pide avanzar hacia condiciones que "permitan emplear nuestro tiempo en vivir, no solo en sobrevivir", UGT exige un cambio de modelo productivo que reduzca la dependencia de la estacionalidad. El debate sobre el empleo en Sevilla queda abierto, con cifras que mejoran en el largo plazo pero que esconden realidades desiguales.

