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Muere a los 49 años el policía local de Sevilla Javier Santos, héroe del Guadalquivir y costalero de la Sed

El policía local de Sevilla Francisco Javier Santos fallece a los 49 años. Fue condecorado en 2010 por salvar a una persona que se ahogaba en el Guadalquivir y era costalero del Cristo de la Sed.

Álvaro Jiménez Ponce··4 min de lectura

El agente Francisco Javier Santos, de 49 años, ha fallecido este sábado. Era muy querido en el cuerpo y en el mundo cofrade, donde ejercía de costalero del Cristo de la Sed. En 2010 salvó a una persona que se ahogaba en el Guadalquivir.

El policía local de Sevilla Francisco Javier Santos ha fallecido este sábado a los 49 años, según han confirmado fuentes municipales. La noticia ha causado una profunda conmoción tanto en el cuerpo policial como en el ámbito cofrade de la ciudad, donde era una figura muy respetada.

Santos, agente destinado en la unidad de Seguridad Vial de la Policía Local, era conocido por su carácter cercano y su entrega profesional. Pero si hubo un momento que marcó su carrera fue el 12 de agosto de 2010, cuando se lanzó al río Guadalquivir para salvar a un hombre que se estaba ahogando. Por aquella acción recibió la Cruz al Mérito Policial.

Un héroe con vocación de servicio

El rescate ocurrió a la altura del puente de San Telmo. Santos, que se encontraba fuera de servicio, no dudó en tirarse al agua para auxiliar a la víctima. La hazaña le valió el reconocimiento del Ayuntamiento de Sevilla y de sus propios compañeros, que siempre lo recordaron como un ejemplo de valentía.

La Cruz al Mérito Policial que recibió por aquel gesto ha tenido un destino muy simbólico. Según ha recordado el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, esa condecoración forma hoy parte del ajuar de la Virgen de Consolación de la Hermandad de la Sed, de la que Santos era devoto y costalero del Cristo de la Sed.

“No olvidaremos a Javier Santos, extraordinario Policía Local que nos ha dejado. Como alcalde, mi más sentido pésame a sus amigos y familia, pero, sobre todo, a su mujer e hijos, a los que mando un fuerte abrazo. A buen seguro, su Cristo de la Sed lo tiene ya entre sus brazos”, ha escrito Sanz en la red social X.

Pésame unánime en la ciudad

Las muestras de condolencia no han cesado desde que se conoció el fallecimiento. La Hermandad de la Sed, con sede en la parroquia de Nuestra Señora de Consolación, en el barrio de Nervión, ha publicado un comunicado en el que lo describe como “ejemplo de entrega, cercanía y servicio”. “Quienes compartieron camino con él guardarán para siempre el recuerdo de su bondad, su disposición constante y el cariño sincero que supo sembrar entre sus hermanos”, señala el texto.

El Sindicato de la Policía Local de Sevilla también ha querido sumarse al dolor: “Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de un compañero muy querido de nuestro Cuerpo. Una gran persona y profesional que deja una huella imborrable en todos los que tuvimos la suerte de conocerle”.

El portavoz del grupo municipal socialista y exalcalde, Antonio Muñoz, ha trasladado su pésame a la familia y ha destacado la “profunda huella” que Santos deja en el cuerpo. “Deja una profunda huella en el cuerpo de Policía Local de Sevilla, donde era muy querido. Descanse en paz”, ha escrito.

Un legado que perdura

Javier Santos deja esposa e hijos, a los que las instituciones y hermandades han querido enviar un mensaje de apoyo. Su figura, la del policía que un día se jugó la vida por un desconocido y que después siguió sirviendo a su ciudad desde la discreción, quedará como referente entre sus compañeros.

Para los vecinos de Nervión y para los cofrades sevillanos, la pérdida es especialmente sentida. Santos era un hombre de hermandad, de los que cargan pasos y rezan en silencio. Quienes lo trataban destacan su sonrisa fácil y su disposición a ayudar, dentro y fuera del uniforme.

El funeral se celebrará en los próximos días en la parroquia de Nuestra Señora de Consolación, en Nervión, donde la Hermandad de la Sed tiene su sede canónica. Se espera una masiva asistencia de compañeros, familiares y fieles que querrán darle el último adiós.

Escrito por

Álvaro Jiménez Ponce

Redactor

Graduado en Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla. Bético de cuna, senderista de la Sierra Norte y cocinero aficionado de arroces los domingos.