Vecinas de los corralones de la calle Castellar sufrieron una agresión violenta por parte de una empresa de desokupación el pasado martes 7 de julio. 84 entidades sociales exigen protección y la paralización del proyecto hotelero.
El pasado martes 7 de julio, la tensión acumulada durante meses en los corralones de la calle Castellar, en pleno centro de Sevilla, estalló con una violencia que ha llevado a 84 colectivos sociales a alzar la voz. Una empresa de desokupación contratada por la propiedad allanó una de las viviendas y expulsó de forma violenta a sus habitantes, que requirieron atención hospitalaria. Los hechos, según denuncian las organizaciones, constituyen un delito de allanamiento y agresión.
Acoso y sabotajes previos
No fue un hecho aislado. Las vecinas de los corralones llevaban meses sufriendo acoso, amenazas, sabotajes y cortes de suministros sin que las instituciones actuaran de forma efectiva. La propiedad, según el manifiesto, busca expulsar a los residentes y artesanos para construir un hotel de cuatro estrellas en el inmueble. La operación especulativa, valorada en millones, amenaza también la viabilidad del colegio Calderón de la Barca, situado en el mismo edificio.
Violencia en plena calle
El día de la desokupación, los miembros de la empresa atacaron con gas pimienta a vecinas, viandantes e incluso a medios de comunicación que cubrían los hechos. Las organizaciones firmantes denuncian “la impunidad con la que actúan estas empresas” y exigen que se investigue la desaparición de objetos personales sustraídos durante el asalto. Para los colectivos, la normalización de esta violencia supone una amenaza para toda la sociedad sevillana.
Tres medidas urgentes
Las entidades, entre las que se encuentran asociaciones vecinales, sindicatos y plataformas por la vivienda, han exigido tres acciones inmediatas: garantizar la integridad física de las vecinas atacadas, poner fin al acoso inmobiliario y paralizar la operación especulativa. Además, hacen un llamamiento a la solidaridad ciudadana para frenar lo que consideran un modelo de ciudad excluyente. “Detrás de estos hechos existe una operación especulativa millonaria que pretende expulsar a vecinas, talleres y espacios comunitarios”, advierte el comunicado.
Mientras tanto, las vecinas de los corralones de la calle Castellar siguen en vilo, esperando que las instituciones actúen antes de que la violencia se repita. La propiedad, por su parte, mantiene su plan de convertir el histórico edificio en un hotel, en una zona donde el turismo ha disparado los precios de la vivienda. Los colectivos recuerdan que Sevilla no puede permitirse perder su tejido social y comercial en aras de la especulación.
¿Qué pasó el 7 de julio en los corralones de calle Castellar?
Una empresa de desokupación allanó una vivienda y expulsó violentamente a sus habitantes, que requirieron atención hospitalaria. Hubo agresiones con gas pimienta.
¿Qué piden los colectivos que firman el manifiesto?
Exigen garantizar la integridad física de las vecinas, poner fin al acoso inmobiliario y paralizar el proyecto de hotel en el edificio.
¿Por qué es noticia en Sevilla?
Porque la especulación inmobiliaria en el centro de Sevilla amenaza a vecinos y artesanos, y la violencia de la desokupación ha alarmado a la ciudad.

