El Ayuntamiento de Sevilla ha ordenado el cierre cautelar del Parque de la Rosaleda, en el distrito San Pablo-Santa Justa, tras localizar varios trozos de salchichas con agujas ocultas. La medida busca proteger a animales y personas ante el riesgo de lesiones.
El Parque de la Rosaleda, uno de los espacios verdes más concurridos del distrito San Pablo-Santa Justa, ha sido clausurado de forma temporal después de que se encontraran varios trozos de salchichas que contenían agujas en su interior. El hallazgo, producido durante el pasado fin de semana, ha activado una investigación municipal para identificar a los responsables y evaluar la extensión de la amenaza.
Fuentes del distrito han confirmado que la decisión se ha tomado con carácter preventivo, ante el evidente riesgo que suponen estos objetos para los animales de compañía que frecuentan la zona de esparcimiento canino y para los propios ciudadanos que transitan por el recinto. Las instalaciones permanecerán cerradas hasta que se complete una inspección exhaustiva de todo el parque.
No es la primera vez que los usuarios del Parque de la Rosaleda se enfrentan a una situación similar. En mayo de 2023, vecinos de la zona denunciaron la presencia reiterada de alimentos con agujas, alfileres, clavos y otros objetos punzantes, arrojados de forma aparentemente intencionada. En aquella ocasión, los residentes señalaron que los alimentos aparecían tanto dentro como fuera del parque canino, lo que convertía el espacio en un peligro para cualquier ser vivo.
Aquellos hechos fueron denunciados formalmente ante la Policía por un posible delito contra los animales, tipificado en el artículo 340 bis del Código Penal. Las penas por este tipo de conductas pueden oscilar entre los tres y los dieciocho meses de prisión, además de importantes multas económicas para los responsables.
Los afectados iniciaron entonces una recogida de firmas para protestar por lo que consideraban una persecución hacia los dueños de mascotas. En un comunicado remitido a este periódico, aseguraron respetar escrupulosamente los horarios y las normas de convivencia del entorno, y denunciaron que algunos vecinos estaban utilizando métodos peligrosos para disuadirles de usar la zona.
El cierre del Parque de la Rosaleda se suma al ocurrido el pasado 8 de julio en el parque infantil y canino entre las calles Manuel Olivencia y Faustino Gutiérrez, en Sevilla Este. En aquella ocasión, la clausura se decretó tras detectarse la presencia de veneno ajeno al plan de desratización municipal y de bombones alterados, lo que representaba un riesgo directo para niños y mascotas.
Por el momento, las autoridades no han confirmado si ambos incidentes están relacionados. La investigación sigue abierta y se espera que en los próximos días se puedan ofrecer más datos sobre lo sucedido.
El Ayuntamiento ha pedido disculpas a los vecinos por las molestias que pueda ocasionar esta medida, pero ha subrayado que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad pública. Mientras tanto, se recomienda a los ciudadanos extremar la precaución y evitar la zona hasta nuevo aviso.

