Las obras de restauración de la Torre Mocha, uno de los espacios más emblemáticos del Castillo de Alcalá de Guadaíra, ya están en marcha. El proyecto, con un presupuesto de 249.000 euros, busca recuperar la integridad de la fortaleza.
El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha puesto en marcha las obras de restauración de la Torre Mocha, una de las estancias más representativas del Castillo de la localidad. Los trabajos, que comenzaron hace algunas semanas, se enmarcan dentro del Plan Almena II (2019-2030), el documento estratégico que coordina la conservación y puesta en valor de la fortaleza alcalareña.
El delegado de Cultura, Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, ha visitado recientemente el entorno de la Torre Mocha para comprobar el avance de las obras. Según ha explicado, la intervención cuenta con un plazo de ejecución de cuatro meses y un presupuesto de 249.000 euros, financiados por una empresa especializada en conservación del patrimonio histórico.
“Tenemos que celebrar que por fin estemos llevando a cabo una intervención más de restauración y de recuperación de una parte tan simbólica de la fortaleza alcalareña como es la Torre Mocha”, ha afirmado Rivas durante la visita.
El proyecto incluye la consolidación estructural de la Torre Mocha y su alcazaba, así como la restauración de los lienzos de muralla, la torre y el antemuro. También se adecuarán los espacios interiores del recinto. Una de las actuaciones más relevantes será la recuperación de la lectura histórica del entorno de la antigua Puerta de Santa María, uno de los principales accesos al recinto fortificado durante la Edad Media.
Previamente a la redacción del proyecto, se realizó una intervención arqueológica preventiva cuyos resultados han sido incorporados al proyecto de ejecución, autorizado por la Comisión Provincial de Patrimonio de la Junta de Andalucía. Esto garantiza que todas las actuaciones se desarrollen con el máximo rigor científico y patrimonial.
La actuación contempla una limpieza completa del recinto, incluyendo muros, patio interior, cubierta, escaleras, pavimentos y accesos. Se eliminará la vegetación y las raíces que actualmente afectan a las fábricas históricas y aceleran su deterioro. Uno de los ejes principales es la restauración y consolidación de los muros históricos, actuando sobre elementos de tapial, mampostería, ladrillo y piedra.
Para ello, se eliminarán materiales incompatibles de intervenciones anteriores, se repararán grietas, se consolidarán los revestimientos históricos conservados y se reconstruirán únicamente aquellos puntos donde exista pérdida de material que comprometa la estabilidad del conjunto. Uno de los trabajos más relevantes se desarrollará en la parte superior de la Torre Mocha, actualmente utilizada como mirador.
Allí se renovará completamente la cubierta mediante un nuevo sistema de impermeabilización, la formación de nuevas pendientes y la instalación de un sistema de evacuación de aguas pluviales. Con estas medidas se eliminará uno de los principales problemas de conservación del monumento, evitando que las filtraciones continúen deteriorando los muros y revestimientos históricos.
El proyecto también contempla la renovación de los pavimentos del patio y de los recorridos interiores, incorporando nuevos sistemas de drenaje para impedir acumulaciones de agua y mejorar la conservación del recinto. Además, se actuará sobre las dos escaleras existentes: la de acceso al mirador conservará su configuración original, renovando únicamente el revestimiento de los peldaños con piedra natural, mientras que la escalera que comunica con la liza será reconstruida debido a su avanzado estado de deterioro e incorporará una nueva barandilla de acero galvanizado con doble pasamanos para mejorar la seguridad.
La intervención permitirá hacer más comprensible la evolución histórica del recinto mediante un tratamiento diferenciado de pavimentos y restos arqueológicos que facilitará la identificación del trazado de la antigua muralla, la alcazaba, el antemuro y la histórica Puerta de Santa María, sin recurrir a reconstrucciones de elementos desaparecidos para los que no existe información suficiente.
Como fase final, los paramentos restaurados recibirán tratamientos fungicidas e hidrofugantes que protegerán los materiales frente a la humedad y la proliferación de microorganismos, manteniendo al mismo tiempo la adecuada transpiración de los muros.
Christopher Rivas ha asegurado que, si todo va bien, espera que a finales de año hayan terminado estos trabajos y se pueda visitar y conocer en detalle toda esta parte del Castillo de Alcalá de Guadaíra. “A final de 2026, el Castillo habrá dado un paso de gigante con la iluminación de las Alcazabas, la terminación del entorno del Santuario, la apertura del Centro de Interpretación del Castillo y la restauración de la Torre Mocha”, ha concluido.

