El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra coordina con Tragsa y Diputación las actuaciones para prevenir el Virus del Nilo. Las últimas trampas registran solo 50 ejemplares en zonas periurbanas.
El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha celebrado una reunión de coordinación para evaluar las actuaciones del Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores (PMVCV) frente al Virus de la Fiebre del Nilo (VFNO). La delegada de Monumento Natural, Medioambiente y Sostenibilidad, Luisa Campos, ha presidido el encuentro con técnicos del Consistorio, de la empresa colaboradora Athisa, de la Diputación de Sevilla y del grupo Tragsa.
Durante la reunión se ha hecho balance de los trabajos desarrollados tanto dentro del núcleo urbano como en el exterior. Según los datos aportados por Tragsa, que actúa por encargo de la Diputación, los puntos inventariados como focos larvarios se revisan cada quince días y, cuando es necesario, se aplica un tratamiento con larvicida biológico BTI (Bacillus Thuringiensis Israelensis). En la última revisión, las trampas periurbanas han detectado solo 50 ejemplares de mosquito, un dato que confirma la baja incidencia en la zona.
En el ámbito urbano, el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha informado al Control Oficial Referente de VFNO de los informes de actuaciones realizadas. El plan municipal contempla 33 puntos de control larvario, excluyendo los imbornales, sobre los que se ha decidido aplicar BTI únicamente si presentan encharcamiento. Además, se han instalado dos trampas BG con atrayente químico, con muestreos continuos cada 15 días que arrojan índices de capturas muy bajos.
Luisa Campos ha destacado que estas labores se desarrollan en toda la localidad y de forma intensiva en zonas sensibles como humedales, márgenes del río Guadaíra, parques urbanos y áreas verdes. “A estas reuniones de planificación y control, sumamos durante todo el año desde la Delegación una labor de seguimiento y prevención, para reducir al máximo los focos de cría de mosquitos y minimizar el riesgo para la población”, ha señalado la delegada.
La coordinación entre administraciones es clave para este dispositivo. En la reunión han participado Conrado Peinado, agente de Salud Pública; Juan Carlos Rosso, técnico de Salud Ambiental del AGS Sevilla Sur; Eduardo Rodríguez, técnico de Athisa; María Luisa Cabanillas, técnica de la Diputación; y Roberto Muriel, técnico del grupo Tragsa. Todos ellos han coincidido en que la vigilancia continuada y el tratamiento temprano de los focos son esenciales para evitar la proliferación del vector.
El Ayuntamiento recuerda que el plan de vigilancia está activo durante todo el año, aunque se intensifica en los meses de calor, cuando el riesgo de transmisión del VFNO aumenta. Los vecinos pueden colaborar evitando acumulaciones de agua estancada en macetas, cubos u otros recipientes al aire libre, tal y como recomiendan los técnicos municipales.

