El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha puesto en marcha un plan de actuación contra vertidos ilegales que incluye limpieza, vigilancia con cámaras móviles y sanciones. La alcaldesa Ana Isabel Jiménez subraya la gravedad de estas conductas para el medio ambiente.
El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha lanzado un Plan de Actuación contra Vertidos Ilegales que combina limpieza de zonas afectadas, refuerzo de la vigilancia y una campaña de concienciación ciudadana. La iniciativa, presentada por la alcaldesa Ana Isabel Jiménez, pretende atajar un problema que, según el Consistorio, se ha agravado por la extensión del municipio y la presencia de numerosas áreas industriales.
“Es una conducta muy grave que atenta contra el medio ambiente y la salubridad y que supone un deterioro de la imagen de la ciudad; por eso vamos a actuar en una doble dirección: por un lado para eliminarlos y por otro para acabar con este tipo de conductas ilegales”, ha afirmado Jiménez.
El plan implicará a las delegaciones de Urbanismo, Hábitat y Medio Ambiente, así como a la Policía Local y a la empresa municipal de limpieza AIRA. Como primer paso, se realizará un diagnóstico actualizado de la situación, que incluirá los datos de los tres últimos años de Urbanismo (expedientes abiertos), de AIRA y de las actuaciones policiales. Solo en 2026, la Policía Local de Alcalá realizó 12 denuncias y tramitó tres delitos ambientales.
A corto plazo, el plan contempla el desarrollo de los expedientes de Urbanismo en lugares con órdenes de ejecución, la apertura de nuevos expedientes en solares privados donde se detecten vertidos, acciones de limpieza por parte de AIRA y un incremento de la vigilancia, especialmente en los puntos conflictivos. Para mejorar el control, el Ayuntamiento adquirirá cámaras móviles que faciliten la vigilancia.
También se reforzará la coordinación entre AIRA y la Policía Local para vigilar de forma específica los lugares donde ya se haya limpiado, con el objetivo de evitar que los vertidos se repitan.
La catalogación de los espacios según su titularidad será clave. En los de titularidad municipal, se establecerá un orden de prioridad para que AIRA actúe. En los privados, el Ayuntamiento actuará de forma inmediata cuando existan problemas de salubridad, y luego cargará el coste a los propietarios. Si el espacio es propiedad de la Junta de Andalucía o la Diputación Provincial, se informará a estas administraciones para que procedan a la limpieza.
El plan incluye revisiones trimestrales con la participación de todas las delegaciones implicadas, para evaluar los resultados y adoptar nuevas medidas según las necesidades.
Paralelamente, se pondrá en marcha una campaña de concienciación para informar a la ciudadanía sobre las sanciones que acarrean los vertidos ilegales y las medidas que se están adoptando. Se hará un llamamiento a los vecinos para que denuncien conductas incívicas, difundiendo el teléfono de la Policía Local y los datos que los agentes necesitan para tramitar las denuncias. También se dará a conocer el horario del punto limpio y el calendario de ejecución del nuevo punto limpio, que se ubicará entre el núcleo urbano y los polígonos industriales.
La alcaldesa ha insistido en que los vertidos ilegales “son un atentado contra el medio ambiente y la salud pública”, y ha pedido la colaboración de todos los ciudadanos para erradicarlos. “Queremos una ciudad limpia y habitable, y para eso necesitamos la implicación de todos”, ha concluido.
Los vecinos de Alcalá de Guadaíra pueden colaborar llamando a la Policía Local o aportando datos como matrículas o fotografías que ayuden a identificar a los infractores. El Ayuntamiento recuerda que las sanciones por vertidos ilegales pueden alcanzar los 3.000 euros en función de la gravedad.

