El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha puesto en marcha sus propias medidas de control ante la expansión del avispón oriental, ante la falta de un protocolo de la Junta de Andalucía.
El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha decidido tomar cartas en el asunto ante la presencia del avispón oriental (vespa orientalis) en parques y puntos del casco urbano. La Delegación Municipal de Hábitat Urbano ha activado una primera batería de medidas de detección y control, mientras espera que la Junta de Andalucía defina un protocolo de actuación.
El Consistorio ha solicitado a la administración autonómica, con carácter urgente, que establezca un procedimiento para la comunicación y validación de avistamientos y nidos del insecto en zonas residenciales y espacios de concurrencia pública. También reclama un listado de focos comunicados a los sistemas autonómicos de seguimiento, vigilancia y cartografía de especies exóticas invasoras.
El delegado municipal de Hábitat Urbano, David Delgado, insiste en que es la Junta quien debe determinar la necesidad de intervención y aclarar las competencias entre administraciones y propietarios de viviendas, así como los procedimientos de actuación y las medidas de seguridad y control.
“Tiene que determinar la necesidad de intervención, clarificar las competencias entre administraciones y propietarios de viviendas, procedimientos de actuación y demás medidas de seguridad y control”, ha señalado Delgado.
Mientras llega esa respuesta, Alcalá ha dado un paso al frente. Una empresa especializada, contratada por el Ayuntamiento, está actuando en las zonas donde se ha localizado la presencia del insecto. Los vecinos de cada entorno están siendo informados de las intervenciones en curso.
Además, se ha procedido a la desinsectación en los colegios del municipio, un protocolo habitual que se aplica en toda la red de centros antes del inicio del curso escolar. Esta medida preventiva busca minimizar el riesgo en los espacios donde se concentran los menores.
La iniciativa municipal responde a la preocupación vecinal por la expansión de esta especie invasora, que puede causar picaduras peligrosas y afecta a la biodiversidad local. Mientras la Junta no establezca un marco común, Alcalá continuará actuando por su cuenta para proteger a sus ciudadanos.

