La segunda fase de la reurbanización de la calle Malasmañanas encara su recta final con el asfaltado, que permitirá su puesta en uso a falta de mobiliario y jardinería. La tercera fase sigue avanzando.
La alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez, y el delegado de Hábitat Urbano, David Delgado, han visitado las obras de reurbanización de la calle Malasmañanas, un proyecto dividido en tres fases y con un presupuesto superior a 2,8 millones de euros.
Los trabajos avanzan en la segunda fase, que próximamente entrará en su recta final con el asfaltado. Esta actuación permitirá poner la vía en uso, quedando pendientes los trabajos de mobiliario y jardinería.
La tercera fase, que abarca desde Joaquín Hazañas hasta su confluencia con la calle Esteban Domínguez, continúa avanzando según lo previsto.
«Cuando esté completamente terminada, Malasmañanas será un nuevo espacio urbano pensado para las personas, para pasear, encontrarnos y disfrutar de nuestra ciudad. Un lugar para la convivencia y para seguir haciendo de Alcalá una ciudad más amable»
El proyecto transformará la calle en un espacio más ordenado y accesible, favoreciendo la convivencia, la actividad comercial y la calidad urbana. Una vez finalizada la segunda fase, los vecinos podrán circular por la vía mientras se completan los remates de mobiliario y jardinería.

