El emprendedor Pablo Vidarte, nacido en Sevilla en 1996, ha desarrollado Bioo Lumina, un sistema que permite a las plantas emitir luz por la noche sin cableado ni modificación genética. La tecnología ya está instalada en el laberinto vegetal de Humilladero (Málaga).
Una planta que se convierte en punto de luz sin consumir electricidad. Esa es la propuesta de Bioo Lumina, una tecnología desarrollada por el sevillano Pablo Vidarte que permite a la vegetación absorber energía solar durante el día y liberarla en forma de luz tenue por la noche. El sistema no requiere cableado, infraestructura eléctrica ni modificación genética, según explica la compañía.
Vidarte, nacido en Sevilla en 1996, fundó Arkyne Technologies (matriz de Bioo) en 2015, con apenas 19 años. Desde entonces, ha recibido apoyo económico de la Unión Europea, del Gobierno de España y de inversión privada por más de diez millones de euros, según su biografía pública. La empresa cuenta con seis patentes y una red de más de 50 distribuidores en cuatro continentes.
El sistema se basa en un compuesto biocompatible que se aplica sobre las hojas y que la planta absorbe de forma natural en unas 24 horas. A partir de ese momento, el vegetal almacena parte de la energía solar captada durante el día y la libera por la noche en forma de luz visible, sin interferir en la fotosíntesis ni en el genoma de la planta. El compuesto también actúa como fertilizante.
El ejemplo más cercano para el lector andaluz está en Humilladero (Málaga), donde se ubica Laberintus Park, el laberinto vegetal más grande de España y, según sus promotores, el primero del mundo con base biotecnológica. Con 7.400 metros cuadrados de caminos inspirados en los jardines de la Alhambra, diseñados por el británico Adrian Fisher, el parque ya incorpora desarrollos de Bioo, como paneles que generan energía a partir del suelo y plantas que actúan como interruptores biológicos al tacto.
La empresa cifra el ahorro energético de Lumina en hasta un 90% y la reducción de la contaminación lumínica en hasta un 95% frente a la iluminación convencional. Bioo ya ha instalado su tecnología bioluminiscente en parques, campos de golf, resorts y edificios de oficinas en Riad, Dubái, Shanghái, Punta Cana y Reino Unido, entre otros lugares.
La compañía enmarca Lumina dentro de una estrategia más amplia de "infraestructuras vivas", que incluye biorreactores capaces de generar electricidad y agua a partir de la actividad del suelo y superficies vegetales interactivas. El planteamiento de fondo es que las propias plantas sustituyan, parcialmente, a las farolas convencionales, aunque su alcance real como solución de iluminación urbana a gran escala está aún por demostrarse fuera de los proyectos piloto y espacios turísticos donde hoy se exhibe.
Vidarte, que lleva desde la adolescencia compitiendo contra motores desarrollados por la NASA, según su propio relato público, dirige hoy una compañía con sede en Barcelona, Riad y Shanghái. Su tecnología, que combina biología y electrónica, abre la puerta a un futuro en el que las plantas no solo decoren, sino que también iluminen espacios públicos y privados sin coste energético.
De momento, los interesados en conocer esta tecnología pueden visitar Laberintus Park en Humilladero, donde las plantas brillan por la noche sin necesidad de electricidad. La compañía espera expandir sus instalaciones a más ciudades andaluzas y españolas en los próximos años.

