La Escuela Municipal de Verano de Osuna ha cerrado su edición con la entrega de diplomas a más de 240 menores de entre 4 y 11 años. El programa, que se ha desarrollado durante dos meses, ha combinado conciliación, educación e inclusión.
La Escuela Municipal de Verano de Osuna ha puesto fin a su edición de este año con un acto de clausura en el que se entregaron diplomas a los más de 240 niños y niñas participantes, de entre 4 y 11 años. El evento se celebró en el salón de actos del CEIP Nuestra Señora de Fátima y contó con la presencia de la primera teniente de alcaldesa, Brígida Pachón, y las delegadas municipales de Bienestar Social y Educación, Mª Carmen Berraquero y Ana Lebrón.
El programa, impulsado por el Ayuntamiento de Osuna, se ha desarrollado durante dos meses con el objetivo de facilitar la conciliación laboral y familiar en vacaciones, además de ofrecer a los menores un espacio de convivencia y desarrollo personal. Brígida Pachón destacó que la participación de este año se sitúa entre las más altas de los últimos años, lo que ha llevado a reforzar el equipo de monitoras para garantizar una atención de calidad.
Pachón subrayó la apuesta municipal por la inclusión, con la incorporación de monitoras de apoyo para atender al alumnado con capacidades diferentes y necesidades específicas. "Una medida que permite que estos menores participen plenamente en las distintas actividades junto al resto de sus compañeros y compañeras, apostando por una Escuela Municipal de Verano basada en la integración y la igualdad de oportunidades", señaló.
“La Escuela Municipal de Verano no solo facilita la conciliación de las familias durante las vacaciones escolares, sino que también constituye un espacio en el que los niños y niñas pueden disfrutar con otros compañeros y compañeras, aprender jugando, compartir experiencias y relacionarse con menores procedentes de diferentes centros educativos.”
La primera teniente de alcaldesa también puso en valor la oportunidad laboral que genera este servicio, especialmente para jóvenes que han terminado sus estudios universitarios en Educación Infantil y Primaria. La ampliación del equipo de monitoras ha permitido que muchas de ellas comiencen su trayectoria profesional en un ámbito ligado a su formación. Además, destacó el esfuerzo de coordinación para compatibilizar el programa con las tareas de mantenimiento de los centros educativos durante el verano.
La coordinadora de la Escuela, María Elena Ramos, explicó que las actividades se organizaron por grupos de edad y se adaptaron a las características de cada uno, combinando propuestas educativas, lúdicas, creativas y de convivencia. Ramos hizo un balance positivo de la edición, resaltando la elevada participación y la implicación del equipo de monitoras.
Durante el acto, cada monitora subió al escenario con su grupo para exponer las actividades realizadas. Los menores compartieron con sus familias las experiencias vividas. Tras las exposiciones, se entregaron los diplomas a todos los participantes, reconociendo su implicación y emplazándolos a la próxima edición. La jornada concluyó con un desayuno compartido para las familias y una fiesta del agua para los niños.
Con esta clausura, Osuna cierra una nueva edición de un programa que se consolida como un recurso de referencia para las familias durante el verano, combinando conciliación, educación, convivencia, inclusión y ocio. La próxima edición se espera para el verano de 2027.

