El Ayuntamiento de Coria del Río añade pulseras de detección de drogas al Punto Violeta de la Feria para prevenir la sumisión química. Los jóvenes podrán comprobar sus bebidas y recibir información en el propio recinto.
El Ayuntamiento de Coria del Río ha incorporado al Punto Violeta de su Feria un nuevo recurso para prevenir la sumisión química: pulseras capaces de detectar la presencia de drogas en las bebidas. La medida busca que los jóvenes puedan disfrutar de las fiestas con mayor seguridad y evitar situaciones de pérdida de control provocadas por sustancias administradas sin consentimiento.
Las pulseras han sido desarrolladas a partir de tecnología surgida en el Instituto Interuniversitario de Investigación de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico de Valencia. Incorporan sensores químicos que reaccionan con un cambio de color al entrar en contacto con sustancias empleadas en casos de sumisión química, como el GHB y drogas aminadas como la ketamina, la burundanga o la MDMA.
El funcionamiento es sencillo: basta con depositar una pequeña muestra de la bebida en las zonas de detección de la pulsera y comprobar si se produce un cambio de color. El dispositivo es reutilizable durante toda la noche para verificar distintas bebidas, siempre que no se haya activado previamente por la presencia de las sustancias que detecta.
Quienes necesiten estas pulseras podrán recogerlas en el Punto Violeta de la Feria de Coria del Río, donde también recibirán información sobre su uso. El consistorio recuerda que la herramienta es complementaria a la prudencia y a las medidas de autoprotección, y que ante cualquier situación de riesgo, acoso o posible sumisión química se debe solicitar ayuda a los servicios de atención y seguridad disponibles en el recinto.
"La diversión y la seguridad deben ir de la mano", señala la campaña municipal, que insiste en que "un ocio seguro es responsabilidad de todos".
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de Coria del Río refuerza su mensaje de prevención entre los más jóvenes y fomenta una cultura de cuidado y responsabilidad compartida durante la celebración de la Feria. La medida se suma a las acciones de sensibilización que el consistorio viene desarrollando en los últimos años en el ámbito de la protección frente a la violencia sexual y la sumisión química.

