La Asociación en Defensa del Patrimonio de Andalucía (ADEPA) alerta de la muerte de cipreses en el cementerio de San Fernando por un hongo sin tratamiento curativo conocido.
El cementerio de San Fernando, el más emblemático de Sevilla, afronta una amenaza silenciosa que ya se ha cobrado varios ejemplares de sus característicos cipreses centenarios. Un hongo denominado Seiridium cardinale, conocido en arboricultura como «el cáncer del ciprés», está causando estragos en este camposanto y, de momento, no existe un remedio eficaz para combatirlo.
Un hongo sin cura que avanza sin control
La Asociación en Defensa del Patrimonio de Andalucía (ADEPA) ha lanzado la voz de alarma tras constatar la expansión de la enfermedad. El hongo ataca la corteza y las ramillas, que adquieren un tono pardo-rojizo, especialmente en primavera y verano, cuando las condiciones climáticas favorecen su germinación. “No existen tratamientos curativos efectivos”, advierten desde ADEPA, por lo que solo caben medidas preventivas.
La calle central del cementerio, flanqueada por cipreses unidos por guirnaldas, es una de las zonas más afectadas. Estos árboles, que dan nombre a las vías Fe, Esperanza y Caridad, son un símbolo del recinto y su deterioro preocupa a vecinos y visitantes. El hongo ya ha provocado la muerte de varios ejemplares, y los expertos temen que se extienda si no se actúa con rapidez.
Medidas urgentes: talar y quemar los árboles infectados
Ante la falta de un tratamiento curativo, ADEPA recomienda eliminar al 100% los árboles infectados y quemarlos para evitar contagios. También pide proteger las nuevas plantaciones, que ya muestran síntomas de estrés hídrico, y tratar los ejemplares enfermos con productos fitosanitarios de última generación. Además, la asociación reclama la limpieza y arreglo de lápidas y panteones dañados por la caída de ramas, así como el derribo de tabiques apuntalados con peligro de derrumbe.
El cementerio de San Fernando, inaugurado en 1852, alberga una de las mayores concentraciones de cipreses de la ciudad. Su pérdida supondría un duro golpe para el patrimonio natural y cultural sevillano. “Es necesario un control continuo para evitar la expansión”, insisten desde ADEPA, que lleva años alertando de esta enfermedad.
Un problema que se repite en otros cementerios andaluces
El cáncer del ciprés no es exclusivo de Sevilla. En los últimos años, ha afectado a camposantos de toda Andalucía, como el de San Miguel en Málaga o el de San José en Granada. Sin embargo, la singularidad del cementerio hispalense, con sus paseos arbolados y su valor histórico, hace que la situación sea especialmente preocupante. Los vecinos de la capital esperan que el Ayuntamiento tome cartas en el asunto antes de que sea demasiado tarde.
De momento, la única solución es la prevención: vigilar los árboles, actuar ante los primeros síntomas y, si es necesario, sacrificar los ejemplares infectados para salvar al resto. Un trabajo que requiere recursos y coordinación, pero que resulta vital para conservar uno de los pulmones verdes más queridos de Sevilla.

