Una campaña en Change.org ha reunido 651 firmas contra la futura mezquita del Polígono Sur. Los vecinos reclaman más participación y que se prioricen servicios públicos en el barrio.
La polémica en torno a la construcción de una mezquita en el Polígono Sur de Sevilla sigue sumando voces críticas. Una petición publicada en la plataforma Change.org ha logrado 651 firmas verificadas y cerca de un millar de comparticiones, con el objetivo inicial de alcanzar los 1.000 apoyos. Los promotores de la campaña solicitan al Ayuntamiento de Sevilla que no autorice el proyecto y exigen una mayor transparencia en la tramitación.
El texto de la petición argumenta que las prioridades urbanísticas del entorno deberían centrarse en mejorar los servicios públicos, los equipamientos, la vivienda y la calidad de vida de los residentes. La ubicación elegida para el centro religioso, junto al Polígono Sur, ha generado malestar entre algunos vecinos, que consideran que el barrio vuelve a ser el destino de un proyecto que podría desarrollarse en otra zona de la ciudad.
El movimiento ciudadano coincide con el malestar expresado por varios residentes después de que el Consistorio confirmara que concederá la licencia de obras. El Ayuntamiento defiende que el expediente cumple con la normativa urbanística y que no dispone de margen jurídico para denegar el permiso. Rechazar la licencia, según fuentes municipales, supondría actuar fuera de la legalidad.
La convivencia es otra de las preocupaciones que esgrimen los detractores del proyecto. Algunos residentes temen que la implantación del centro pueda provocar conflictos o alterar la vida cotidiana del entorno. También han surgido dudas sobre las llamadas a la oración y su posible incidencia en las viviendas cercanas, aunque por el momento no existe ninguna convocatoria oficial de movilizaciones.
Entre los comerciantes del barrio, la controversia se percibe con cautela. Varios prefieren mantenerse al margen y evitar declaraciones públicas, ya que conviven diariamente con vecinos musulmanes y temen que sus opiniones puedan interpretarse como un rechazo hacia esa comunidad. El asunto, sin embargo, se ha convertido en uno de los principales temas de conversación en los alrededores del solar donde se prevé la construcción.
La financiación del proyecto corre a cargo de capital privado, por lo que no supondrá un desembolso para las arcas municipales. Este punto ha sido destacado por el Consistorio para rebajar las críticas, aunque los vecinos insisten en que el barrio arrastra necesidades urgentes en materia de infraestructuras y servicios.
El partido Vox, que ya ha mostrado su oposición frontal a la mezquita, ha anunciado que seguirá impulsando iniciativas políticas contra la construcción. La formación acusó al gobierno de José Luis Sanz de poner «alfombra roja» al proyecto, mientras que el Ejecutivo local defiende que no pueden primar «intereses ideológicos» sobre la legalidad urbanística.
Por el momento, la campaña de firmas continúa activa y sus promotores esperan alcanzar el millar de apoyos para hacer llegar la petición al Ayuntamiento. El futuro de la mezquita dependerá de la tramitación administrativa y de la respuesta política que reciba la iniciativa ciudadana.

