Con motivo de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha publicado una carta pastoral bajo el lema 'Yo no te olvidaré'.
El arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, ha hecho un llamamiento a la sociedad sevillana para que no olvide a las personas mayores, especialmente en el contexto de la VI Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que se celebra el domingo 26 de julio. En una carta pastoral difundida este jueves, el prelado recuerda que Dios nunca abandona a sus hijos y pide a las familias y comunidades cristianas que acompañen a los ancianos con gestos concretos.
La jornada, instituida por el papa León XIV, lleva este año el lema «Yo no te olvidaré», tomado del profeta Isaías (Is 49,15). Saiz Meneses subraya que estas palabras son una promesa divina dirigida a quienes sufren la soledad, la enfermedad o la pérdida de autonomía. «Dios no olvida a ninguno de sus hijos. Tampoco nosotros podemos olvidar a quienes nos han precedido, nos han cuidado y han entregado su vida para que nosotros pudiéramos avanzar», afirma el arzobispo en su escrito.
En su carta, Saiz Meneses critica la cultura actual, que valora a las personas por su productividad y beneficio inmediato, lo que lleva a considerar a los mayores como una carga. «En ocasiones, su singularidad queda reducida al número de una habitación o a una patología», denuncia. Frente a esto, el arzobispo insiste en que la dignidad humana no depende de la salud ni del rendimiento, sino de haber sido creada a imagen de Dios.
El arzobispo también destaca el papel de los abuelos como «memoria viva de la familia» y transmisores de fe y valores. Muchos de ellos, recuerda, han sido catequistas en el hogar, enseñando las primeras oraciones y manteniendo encendida la fe en tiempos difíciles. Por ello, pide a las parroquias sevillanas que intensifiquen una pastoral de acompañamiento para que ninguna persona mayor se sienta abandonada.
La carta incluye un agradecimiento especial a las familias que cuidan a sus mayores, así como a sacerdotes, religiosos, sanitarios y voluntarios que trabajan en residencias. Saiz Meneses invita a los propios mayores a no tener miedo de la fragilidad y a considerar la ancianidad como una etapa para reencontrarse con Dios. «La oración de una persona anciana sostiene a su familia y fortalece a la Iglesia», asegura.
La jornada coincide con la festividad de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús según la tradición cristiana. El arzobispo encomienda a todos los abuelos y mayores a estos santos, pidiendo su intercesión para que las familias sepan tender puentes entre generaciones. «Queridos mayores, gracias por vuestra vida, vuestro testimonio y vuestra oración. El Señor os renueve en la fe, en la esperanza y en la caridad», concluye.
Para los fieles sevillanos, la carta supone una llamada a la acción: visitar a los mayores, escucharlos y permitirles ocupar su lugar en la comunidad. Saiz Meneses recuerda que «una visita puede parecer un gesto pequeño, pero es capaz de transformar una jornada y aliviar una soledad prolongada». La jornada del 26 de julio será, por tanto, una oportunidad para poner en práctica estas palabras en toda la archidiócesis de Sevilla.

