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Un visueño recorre dos horas en Alemania para reencontrarse con el Betis

Manuel Jesús Bonilla, de El Viso del Alcor, viajó dos horas en Alemania para ver al Betis. Allí saludó a Isco y recordó a su abuelo, que transmitió la pasión bética a 14 nietos.

Javier Romero LozanoJavier Romero Lozano··3 min de lectura

Manuel Jesús Bonilla, natural de El Viso del Alcor y residente en el norte de Alemania, no dudó en recorrer dos horas de coche para acercarse a la concentración del Real Betis. Allí compartió unos minutos con Isco y recordó el legado bético de su abuelo.

Manuel Jesús Bonilla, un vecino de El Viso del Alcor que vive y trabaja en el norte de Alemania, ha protagonizado un emotivo reencuentro con el Real Betis Balompié durante la pretemporada del equipo en tierras germanas. Al conocer que la concentración verdiblanca se celebraba a unas dos horas de su casa, no lo dudó: cogió el coche y se plantó en el lugar de entrenamiento para volver a sentir cerca los colores de su infancia.

«Cuando he visto que estabais por aquí, he dicho: me voy de cabeza», confesó emocionado durante el encuentro con los futbolistas, según ha difundido el club en sus redes sociales. Detrás de esa decisión no estaba solo el tirón de un equipo de Primera División, sino una historia familiar que arranca décadas atrás.

El legado de un abuelo bético que unió a 14 nietos

Nada más comenzar la conversación, Manuel explicó el origen de su pasión. «Mi abuelo fue muy famoso en la época de los 2000 porque era muy bético, un loco del Betis. Ha recorrido todo el planeta yendo detrás del Betis», relató. Ese amor por el escudo verdiblanco no se quedó en una generación: «Ha dejado un legado muy importante, sobre todo en la familia, porque somos 14 nietos y los 14 somos béticos».

Manuel reside en el norte de Alemania, donde trabaja en un astillero. La distancia con su pueblo natal, El Viso del Alcor, es de más de 2.000 kilómetros, pero el fútbol ha servido de puente. «Estoy trabajando aquí, en un astillero, en el norte de Alemania, a unas dos horas de aquí», detalló, señalando que la presencia del Betis fue el único motivo para desplazarse hasta el campo de entrenamiento.

Un saludo con Isco y un vínculo con Arroyo de la Miel

Durante la visita, Manuel también pudo saludar a varios integrantes de la plantilla, entre ellos a Isco Alarcón, uno de los futbolistas más reclamados por la afición. Con naturalidad, le pidió una fotografía y le comentó que parte de su familia vive en Arroyo de la Miel, localidad natal del centrocampista. «Tengo familia allí y creo que los conoces porque son de la Calle de las Flores», le dijo, desatando una conversación cordial sobre la zona.

Isco, curioso, le preguntó cómo llevaba el alemán. «Complicado, complicado», respondió Manuel entre risas, antes de despedirse con una foto y una frase que lo resume todo: «He tenido la mayor suerte de mi vida».

La historia de Manuel Bonilla refleja la realidad de muchos andaluces que, por motivos laborales, han construido su vida lejos de su tierra sin perder el vínculo con sus raíces. En su caso, ese vínculo pasa por el Betis, un sentimiento que heredó de su abuelo y que hoy comparten los 14 nietos de la familia. A miles de kilómetros de El Viso del Alcor, el escudo verdiblanco volvió a ser punto de encuentro. Esta vez, en un campo de entrenamiento en Alemania, donde un sevillano encontró una parte de su historia.

Para los vecinos de Los Alcores, esta historia es un recordatorio de que la pasión por el fútbol no entiende de fronteras. Quién sabe si el próximo verano otro visueño, o algún aficionado de Carmona o Mairena del Alcor, repetirá una odisea similar. De momento, Manuel ya tiene su foto y un recuerdo imborrable.

Javier Romero Lozano

Escrito por

Javier Romero Lozano

Redactor

Estudió Periodismo en Sevilla y aún no dirá si es del Sevilla o del Betis. Corredor de fondo los domingos y sufridor los sábados; narra el deporte y el motor de la provincia con más pasión que objetividad.