La Hermandad de Alcalá de Guadaíra recupera la peana diseñada por Antonio Illanes para la Virgen del Águila gracias a las ayudas municipales de conservación. La pieza, muy deteriorada, volverá a lucir su esplendor original.
La peana del altar de la Virgen del Águila, una obra escultórica de gran valor artístico e histórico, está siendo sometida a un proceso de restauración en Alcalá de Guadaíra. Los trabajos, impulsados por la Delegación de Cultura, Patrimonio y Museos del Ayuntamiento, buscan frenar el deterioro que amenazaba la estabilidad de la pieza, propiedad de la Hermandad.
El delegado de Cultura, Christopher Rivas, ha visitado la obra en el Santuario, donde se encuentra expuesta con motivo de las festividades de la Virgen, junto al restaurador Jorge Anillo Rodrigo. Allí han podido comprobar el estado de la peana, que presenta graves alteraciones en su soporte y policromía, fruto de su intenso uso en procesiones y actos litúrgicos durante décadas.
La peana fue diseñada por el escultor Antonio Illanes Rodríguez, autor también de la imagen de la Virgen, como pieza procesional en sustitución de la anterior, desaparecida en 1936. La talla en madera fue ejecutada por Manuel Guzmán Bejarano y el dorado por Manuel Calvo, ambos en 1971. Posteriormente fue reemplazada en su función procesional por una de orfebrería, pasando a cumplir desde entonces su actual cometido como peana de altar.
La pieza representa un águila de grandes dimensiones con las alas desplegadas, sobre cuyo lomo descansa la imagen de la Titular. Sus rasgos hieráticos pero naturalistas la convierten en una obra singular. Ahora, la intervención se centra en consolidar el soporte y fijar el estrato de policromía para evitar pérdidas irreversibles.
Esta actuación se enmarca en el programa municipal de ayudas para la conservación de bienes muebles, que cofinancia proyectos de restauración junto a los propietarios. Además, el Ayuntamiento impulsa el Ciclo de Conservación Preventiva en colaboración con el Consejo de Hermandades y Cofradías, con el objetivo de concienciar sobre la importancia de preservar el patrimonio para evitar futuras restauraciones.
Rivas ha subrayado “el compromiso compartido entre propietarios, instituciones y hermandades para preservar y difundir el patrimonio como parte esencial de nuestra identidad colectiva”. El resultado final permitirá que la peana recupere su valor artístico y pueda seguir cumpliendo su función en el culto a la Virgen del Águila.

