Mientras la polémica política sobre la mezquita de Sevilla centraba el debate, los vecinos de Polígono Sur muestran indiferencia y reclaman soluciones contra la pobreza y la marginación.
El foco mediático se situó este martes en el centro de Sevilla y en Pino Montano, pero en Polígono Sur la jornada transcurrió con normalidad. Allí, junto a la parcela donde se proyecta un centro cultural islámico que albergará la futura mezquita de Sevilla, los vecinos consultados por este diario mostraron una actitud distante ante la polémica política y reclamaron atención para los problemas que consideran prioritarios: la pobreza y la marginación.
Con 36 grados de temperatura y el trasiego habitual de coches en la rotonda, varios residentes del barrio compartieron su opinión sobre el proyecto urbanístico, que ha generado un intenso debate en la política andaluza. Pablo Rodríguez, vecino del barrio, sonrió al ser preguntado: “A mí no me molesta, ¡mientras no me quiten el dinero en el banco!”. Llevaba en una muñeca una bandera de España y en la otra la de Andalucía, y se dirigía a coger una bicicleta de la estación del parque José Celestino para iniciar su turno de trabajo.
Rodríguez confesó que desconocía el proyecto hasta ese momento. “Tengo amigos musulmanes y marroquíes, se apartan un poco cuando hacen el Ramadán, porque nosotros seguimos comiendo y bebiendo lo mismo, pero me da igual. Tengo un amigo que va a entrar en la empresa porque le recomendé”, explicó. Y añadió, casi como una coletilla: “Y voto a Vox”.
El solar, rodeado por una red metálica para evitar actos vandálicos (como el ocurrido días atrás, cuando arrojaron restos de cerdo en el interior), fue objeto de su mirada. “Se podría construir un parque”, sugirió. Al recordarle que se trata de una parcela privada, asintió y repitió: “No me molesta”.
La postura de Rodríguez refleja el sentir de otros vecinos consultados, que consideran que las prioridades del barrio pasan por mejorar las condiciones de vida y luchar contra la exclusión social. “Aquí los problemas son la pobreza y la marginación”, resumió otro residente, que prefirió no identificarse. “La mezquita es un tema que está en los políticos, pero a nosotros lo que nos preocupa es tener trabajo, que los jóvenes no se metan en malos pasos, que haya más servicios”, añadió.
Polígono Sur es uno de los barrios con mayor índice de pobreza de Sevilla, y sus vecinos llevan años reclamando inversiones sociales y económicas. La polémica sobre el centro cultural islámico, que ha enfrentado al alcalde José Luis Sanz con Vox y otras fuerzas políticas, apenas ha calado entre los habitantes de la zona. Mientras en el Ayuntamiento de Sevilla se sucedían las declaraciones, en el barrio el día continuaba su curso, con los coches entrando y saliendo de la rotonda y los vecinos esperando el autobús a la sombra de la marquesina.
El proyecto, promovido por una entidad privada, prevé la construcción de un centro cultural islámico en una parcela de titularidad privada, lo que ha suscitado críticas de sectores que consideran que la ubicación no es la adecuada o que el proceso no ha sido suficientemente transparente. Sin embargo, para los vecinos de Polígono Sur, la cuestión es otra: “Que construyan lo que quieran, pero que no se olviden de nosotros”, concluyó Pablo Rodríguez antes de montar en su bicicleta y perderse entre el tráfico.

