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La cucaña de la Velá de Triana cumple más de un siglo desafiando a los jóvenes sobre el río

La cucaña, el palo engrasado sobre el Guadalquivir, es el símbolo más esperado de la Velá de Triana. Desde 1910, jóvenes y veteranos desafían al río para conseguir el pañuelo.

Carmen Delgado RuizCarmen Delgado Ruiz· · 3 min de lectura

El palo engrasado sobre la dársena del Guadalquivir es el símbolo más reconocible de la Velá de Triana. Desde 1910, jóvenes y no tan jóvenes desafían al río para hacerse con el pañuelo.

Cuando la cucaña llega a la zapata, Triana sabe que la Velá está a punto de comenzar. El mástil engrasado que se extiende sobre la dársena del Guadalquivir se convierte durante unos días en el centro de todas las miradas. Allí, el equilibrio y la habilidad se funden en una danza en la que el premio es un pañuelo y el castigo, un chapuzón en el río.

La cucaña no es solo un juego; es una seña de identidad de la Velá de Triana, que este año se celebra hasta el domingo 28 de julio. La imagen del palo horizontal sobre el agua forma parte del cartel anunciador, obra de María Tapia, y de la tipografía diseñada por Laura Anaya. Un símbolo que, para los trianeros, marca la cuenta atrás hacia los días grandes del barrio.

La tradición de la cucaña en Sevilla tiene su origen en 1852, cuando los duques de Montpensier la incorporaron a los festejos por el nacimiento de la infanta María Cristina de Orleans. Sin embargo, la ciudad adaptó el juego a su carácter marinero: mientras en otros lugares se escalaba un poste vertical, aquí se camina sobre un largo mástil engrasado suspendido sobre el río. Esta versión se incorporó a la Velá en 1910 y desde entonces no ha faltado a la cita.

El desafío consiste en recorrer el palo, untado con jabón o grasa para dificultar el agarre, hasta alcanzar el pañuelo atado en el extremo. Quien lo consigue demuestra no solo destreza, sino también valor, porque el equilibrio es precario y la caída al agua está asegurada para la mayoría. Los más jóvenes son los principales protagonistas, aunque no faltan veteranos que repiten año tras año.

La cucaña es solo una parte de una Velá que este sábado rendirá homenaje a las mujeres trianeras. A las 22:00 horas, un concierto presentado por Isabel Fayos reunirá a artistas como Silvia Pantoja, Rocío Díaz, la Flaka y Pilar Astola. La celebración concluirá el domingo, día de San Joaquín y Santa Ana, con un concurso de pesca desde las 8:30 horas y la entrega de galardones. El broche final lo pondrán los fuegos artificiales y la actuación del grupo Los Alpresa.

Para los vecinos de Triana, la Velá es mucho más que unas fiestas: es el momento en que la calle Betis recupera su alma de barrio. Durante unos días, el bullicio y la alegría se apoderan de la orilla del río, y la cucaña se erige como el símbolo de una tradición que se resiste a desaparecer. Los más pequeños ven en ella un rito de paso, y los mayores, un recuerdo de su propia juventud.

La cucaña de la Velá de Triana es, en definitiva, un ejemplo de cómo una tradición popular se mantiene viva gracias a la participación de quienes cada año aceptan el reto de caminar sobre el agua. Un espectáculo que, desde hace más de un siglo, forma parte del verano sevillano y que este año volverá a congregar a cientos de personas en la dársena del Guadalquivir.

Carmen Delgado Ruiz

Escrito por

Carmen Delgado Ruiz

Redactora

Periodismo por la Universidad de Sevilla y memoria de elefante para los plenos municipales. Sevillana de barrio, adicta al café de puchero y a las causas perdidas; desde 2016 cuenta la política, la sociedad y los sucesos de la ciudad.