Los campeones del mundo Fabián y Gavi fueron recibidos este martes en Los Palacios y Villafranca con un multitudinario homenaje que incluyó su peso en bombón colora: 68,5 kilos para Gavi y 84 para Fabián.
La báscula del Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca marcó este martes una cifra récord: 152,5 kilos de bombón colora, el dulce tradicional del municipio, repartidos entre los dos futbolistas que devolvieron la Copa del Mundo a la localidad. Gavi, con sus 68,5 kilos, y Fabián, con 84, se llevaron el premio más dulce de una jornada que paralizó el pueblo de 38.000 habitantes.
La tradición, instaurada tras el Mundial de 2010 con Jesús Navas, se repitió por segunda vez. El alcalde, Juan Manuel Valle, calificó el acto como "el más multitudinario de la localidad", con calles abarrotadas desde primera hora de la tarde. Los vecinos, que ya habían celebrado el título el domingo en Nueva York, quisieron estar presentes en el recibimiento oficial.
Baño de masas y firma en el Libro de Honor
Antes de subir al balcón consistorial, Fabián y Gavi recorrieron a pie las calles del centro entre aplausos y cánticos. "Hay instantes que se guardan para siempre y llegar a casa después de un Mundial es uno de ellos", escribió Fabián en el Libro de Honor del Ayuntamiento. El centrocampista del PSG, criado en la cantera del Betis, recordó sus orígenes en la Escuela de Fútbol 'La Unión'.
Por su parte, Gavi dejó un mensaje sentido: "Hoy es un día para recordar toda la vida, ser campeón junto a un palaciego como Fabián es lo más grande que puede haber. Este Mundial va para todos los palaciegos". El futbolista del Barcelona, formado en La Liara Balompié, firmó junto a su compañero antes de salir al balcón, donde saludaron a una plaza repleta de banderas de España y camisetas rojas.
El bombón colora, emblema del éxito deportivo
El momento más esperado llegó con la entrega del bombón colora, un dulce artesanal que la localidad considera "el secreto" de su cantera de deportistas de élite. Gavi, más menudo, se llevó 68,5 kilos; Fabián, 84. "Imposible calcular el orgullo de un pueblo entero hacia sus campeones del mundo", resumió el alcalde. Jesús Navas, campeón en 2010, también estuvo presente y confesó: "Fui campeón del mundo hace 16 años y el hecho de que ahora lo hayan conseguido otra vez dos amigos de nuestro pueblo es algo grande, una satisfacción enorme".
La celebración continuó hasta bien entrada la noche, con actividades en la plaza y la tradicional degustación de bombón colora para todos los asistentes. Los Palacios y Villafranca suma así su segunda y tercera estrellas mundiales, consolidando una tradición que, a juzgar por la alegría de sus vecinos, esperan repetir.

