Rafael Moreno y Áurea Borrego, exregidores socialistas de Huévar del Aljarafe, se sientan en el banquillo acusados de prevaricación por siete contrataciones irregulares. La Fiscalía pide 13 años de inhabilitación para ambos.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha acogido este jueves la primera sesión del juicio contra los exalcaldes de Huévar del Aljarafe Rafael Moreno y Áurea Borrego, ambos del PSOE. Se les acusa de un delito continuado de prevaricación por haber contratado a siete vecinos del municipio sin seguir el procedimiento legal establecido. La Fiscalía solicita para ellos 13 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.
Los exalcaldes defienden su gestión
Rafael Moreno fue el primero en declarar. El exregidor aseguró que la mayoría de los contratos procedían de otras administraciones y que siempre se siguió el procedimiento marcado. "Todo tenía un procedimiento marcado y seguíamos fielmente eso", afirmó ante el tribunal. "A todos los alcaldes nos acribillan pidiéndonos trabajo, casa… Siempre", añadió, para subrayar que no se cometió ninguna irregularidad. "No se le pedía carné a los ciudadanos para entrar en el Ayuntamiento", ironizó.
Moreno explicó que la prueba de que todo se hizo correctamente eran "el presupuesto y la liquidación". Según su relato, tanto la alcaldía como los tenientes de alcalde recibían a diario a vecinos con necesidades y, si había posibilidad de contratar, se derivaba el caso a servicios sociales u otros departamentos. "Una vez que sabíamos cuál era la situación del vecino, pues se le mandaba a servicios sociales", indicó.
Por su parte, Áurea Borrego también negó su participación en las contrataciones. Aseguró que cuando llegó al Ayuntamiento solo había tres funcionarios: la secretaria-interventora y dos policías locales. Afirmó que no dio "ninguna directriz" para contratar y que el único beneficio que obtuvo fue "la satisfacción de darle a esa persona tres meses de trabajo". La exalcaldesa recordó que impulsó un ERE y un plan de ajuste en el Consistorio.
La actual alcaldesa señala una trituradora de papel
La primera testigo en declarar tras los acusados fue la actual alcaldesa de Huévar, María Eugenia Moreno (PP), que no tiene relación familiar con el exregidor a pesar del apellido. Moreno relató que, al acceder al bastón de mando, encontró en el despacho "una serie de cajas que se veían que era para destruir". "Cuando las abrimos, vimos los nombres, apellidos, calles, viviendas, los apodos y los números de votos de cada casa. Se indicaba el tipo de ayudas que se podía dar a esas familias", aseguró.
La regidora precisó que había unas seis cajas con documentos manuscritos, algunas de las cuales "todavía están guardadas para saber si se pueden eliminar o no". También señaló que Áurea Borrego atendió sus peticiones de llevar los reparos a pleno, mientras que Rafael Moreno hizo caso omiso. La defensa de los exalcaldes había solicitado la nulidad del procedimiento, al considerar que la causa se originó a partir de una denuncia por delito electoral y malversación, pero la Sección Primera no admitió la petición y prosiguió con el juicio.
El juicio continuará en próximas fechas con la declaración de la secretaria-interventora y un guardia civil, entre otros testigos. Los vecinos de Huévar del Aljarafe siguen con atención un caso que ha marcado la vida política local en los últimos años. La sentencia, que podría llegar en semanas, determinará si los exalcaldes son inhabilitados para cargo público, lo que supondría un duro golpe para su carrera política.
¿De qué se acusa a los exalcaldes de Huévar?
Se les acusa de un delito continuado de prevaricación por contratar a siete vecinos sin seguir el proceso selectivo legal.
¿Qué pide la Fiscalía para los exalcaldes?
La Fiscalía solicita 13 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público para cada uno.
¿Qué dijo la actual alcaldesa en el juicio?
María Eugenia Moreno declaró que encontró cajas con documentos manuscritos con datos de vecinos y votos, listos para ser destruidos.

